OPINIÓN

Sección de cine, series y crítica con artículos de Mr. Bela Vhista.

El momento es aquí

Reseña cinematográfica de Mr. Bela Vhista para comenzar el año con buen cine.

La recomendación en esta ocasión es una pequeña joya que ha pasado sin apenas notarse por las carteleras. Se trata de Here (Aquí) de Robert Zemeckis, y tiene como actores a Tom Hanks y a Robin Wrigth, los mismos de Forrest Gump.

Aunque la crítica la ha defenestrado y el público no le ha dado su apoyo, estamos ante una pequeña obra maestra, maravillosa en su innovación, emotiva y sencilla en su argumento. Un ejercicio técnico con corazón, en el que veremos la historia de un lugar desde su inicio, cuando no había ni casas ni humanos, hasta el final, en el que veremos el desenlace de la historia principal de una pareja con sus sueños y desengaños, con sus esperanzas y sus frustraciones, y que no es sino el principio de una nueva historia, una historia que no se acaba.

A través de diferentes pinceladas y saltos temporales se formará un puzzle cuatridimensional en el que el protagonista es la vida misma y en el que nos interesaremos por los distintos personajes que han vivido, viven y vivirán en ese pequeño espacio, que se convertirá en un actor más, y que es como un menudo teatro del mundo, una serie de muñecas rusas que contienen historias dentro de historias, y que veremos como afectan al resto, como cuando se tira una piedra a un estanque y las ondas viajan extendiéndose por el agua y tocando todos los lugares.

A través de estas postales temporales entraremos en un juego del que nos hace cómplice el director, y en el que nos preguntaremos: ¿A dónde van estos personajes? ¿Por qué´ desaparecieron? Y entre tanto, haremos nuestras cábalas para rellenar los huecos entre historias, porque a veces esos huecos tienen más historia que la propia historia, y que nos muestran que en el fondo la vida se desarrolla a nuestro pesar: nacemos, vivimos y morimos, pero lo más importante es cómo lo hacemos. Y sobre todo formando una familia, unos compañeros de vida que tienen sus carencias y sus pies de barro, pero que siguen luchando para sacar adelante su entorno, a pesar de que muchas veces las circunstancias los sobrepasan. Es una fotografía de nuestra vida, en la que no hay héroes ni villanos, sólo personas que a pesar de sus miedos y dudas, siguen en la brecha. Esta es la gran virtud de la película: nos muestra un reflejo nuestro sin adulterar (o edulcorado lo mínimo), lo que hace cercana la historia.

Si quieren hacer un viaje de dos horas a través del tiempo y el espacio de nuestra vida en el planeta, esta es su película.

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