La medida busca garantizar un lenguaje público “sostenible, riguroso y comprensible”.
RIVAS. 28 DE DICIEMBRE. El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid aprobará una ordenanza pionera para regular el uso del término “histórico” en comunicados institucionales. La medida busca garantizar un lenguaje público “sostenible, riguroso y comprensible”, tras detectar un uso intensivo del adjetivo en los últimos años.
El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid dará un paso más en su apuesta por la transparencia y la claridad institucional. El próximo pleno municipal debatirá la aprobación de una ordenanza reguladora del uso del término “histórico” en notas de prensa, discursos y comunicados oficiales, una iniciativa inédita en el ámbito local.
Según fuentes municipales, el objetivo de la norma es racionalizar el lenguaje institucional y evitar la “inflación semántica” detectada en los últimos años, en los que el calificativo “histórico” se ha utilizado para describir desde presupuestos municipales hasta inauguraciones menores o acuerdos administrativos de trámite.
Un uso limitado y justificado del término
La ordenanza establece que el término “histórico” solo podrá utilizarse un máximo de tres veces al año en el conjunto de comunicaciones oficiales del Ayuntamiento, y siempre que vaya acompañado de una memoria justificativa que acredite su relevancia objetiva.
Entre los criterios para autorizar su uso se incluyen:
- Cambios estructurales en políticas públicas.
- Acuerdos institucionales de alcance supramunicipal.
- Decisiones con impacto acreditado a largo plazo.
Quedan excluidos expresamente del uso del término los comunicados sobre obras menores, campañas informativas, actos protocolarios o mejoras “que, siendo positivas, no alteren el curso de la historia local”.
Esta prohibición además, afectará a las comunicaciones que, «en reels o tuits», realice la oposición. De momento, ya se han posicionado en contra desde Podemos. «Es un ataque histórico a la libertad de expresión», han manifestado.
Reserva estratégica de sinónimos
Para facilitar la adaptación a la nueva normativa, el Ayuntamiento creará una reserva estratégica de términos alternativos, entre los que figuran expresiones como “relevante”, “significativo”, “importante” o “un paso más”.
Además, se pondrá en marcha la figura del asesor lingüístico municipal, encargado de supervisar los textos institucionales y proponer alternativas cuando se detecte un uso excesivo de adjetivos grandilocuentes.
“El lenguaje público también debe ser sostenible”, explican desde el consistorio. “No podemos agotar palabras que tienen un valor simbólico y político importante”.
Sanciones simbólicas y formación interna
La ordenanza no contempla sanciones económicas, pero sí medidas correctoras de carácter pedagógico. Entre ellas, la obligación de sustituir el término por “normalito pero necesario” en futuras comunicaciones o la asistencia a talleres internos sobre lenguaje claro y comunicación honesta.
También se impartirán sesiones formativas para cargos públicos y personal técnico bajo el título:
‘Cómo comunicar sin exagerar (aunque apetezca)’.
Un debate sobre el lenguaje político
Desde el Gobierno municipal defienden que la iniciativa pretende fomentar una relación más madura entre la ciudadanía y la política, basada en expectativas realistas y en una comunicación menos inflamada.
“La ciudadanía sabe distinguir lo verdaderamente histórico de lo simplemente correcto”, señalan. “Y merece que no se le hable siempre en superlativos”.
La propuesta ha despertado ya el interés de otros municipios, que estudian medidas similares para racionalizar el uso de términos como “pionero”, “sin precedentes” o “ejemplar”.
La ordenanza podría entrar en vigor antes de final de año… si nadie la define como histórica antes de tiempo.










