Solo dos de los 174 centros analizados cumplen con los límites saludables; el aire que respiran niñas y niños alrededor de sus centros escolares sigue siendo alarmante.
Una reciente campaña ciudadana de medición de dióxido de nitrógeno (NO2), impulsada por Ecologistas en Acción y la red europea Clean Cities, ha revelado datos alarmantes: el 99 % de los entornos escolares en 14 ciudades españolas superan los niveles de NO2 recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El estudio, realizado en abril de 2025 en centros educativos y de salud de seis comunidades autónomas, pone el foco en la necesidad urgente de tomar medidas locales para mejorar la calidad del aire y proteger la salud infantil.
Resultados preocupantes en entornos y centros escolares
La cuarta campaña de ciencia ciudadana de medición de dióxido de nitrógeno se llevó a cabo en 174 centros escolares y zonas sensibles de ciudades como Barcelona, Bilbao, Santander, Donostia, Arganda o Tudela. Solo dos centros —ambos en Olot (Girona)— cumplen con los valores máximos recomendados por la OMS (10 µg/m³). Esto significa que 172 escuelas, es decir, el 99 %, respiran un aire que no se considera seguro.
Además, apenas un 16 % de los entornos (28 centros) están por debajo de los 20 µg/m³, el nuevo límite establecido por la revisión de la Directiva de Calidad del Aire. En el extremo opuesto, un 7 % supera incluso el límite legal vigente de 40 µg/m³, considerado ya muy permisivo por las autoridades sanitarias.
Impacto en la salud infantil
Los altos niveles de NO2 tienen efectos graves sobre la salud de los más pequeños:
- Aumentan el riesgo de asma y alergias.
- Agravan enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
- Están vinculados a problemas de desarrollo cognitivo.
Por otra parte, ecologistas en Acción recuerda que más de 570 centros han sido evaluados desde 2022, y solo un 0,5 % cumple con los estándares de la OMS. Estos datos evidencian la necesidad urgente de transformar los entornos escolares en espacios seguros.
¿Qué medidas se proponen?
La organización ecologista propone una batería de acciones para reducir la contaminación en los alrededores escolares:
- Pacificación del tráfico: restringir el paso de vehículos motorizados y reducir la velocidad a 20 km/h.
- Movilidad activa: crear caminos escolares, carriles bici y facilitar el transporte público.
- Espacios saludables: eliminar aparcamientos cercanos y crear zonas verdes y de juego.
- Control y vigilancia: instalar medidores de calidad del aire y sancionar el estacionamiento en doble fila.
Además, se anima a los ayuntamientos a establecer Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) alrededor de los centros escolares, ya que son un instrumento eficaz para reducir el tráfico y proteger los entornos especialmente sensibles, como los colegios.
En el siguiente enlace se puede visualizar los municipios en las que se ha desarrollado las campañas de medición en 2023 y 2024.
Una convocatoria europea en marcha
El próximo 23 de mayo, se celebrará una jornada coordinada a nivel europeo bajo el lema Calles Abiertas para la Infancia. Más de 300 eventos simultáneos tendrán lugar para exigir medidas reales que garanticen aire limpio en los centros escolares. Más información en la edición de primavera de 2025 de Streer For Kids.









