La Asamblea 8M Rivas se suma al comunicado de las Asambleas de Barrios y Pueblos 8M de Madrid exigiendo medidas urgentes
Cinco mujeres han sido asesinadas entre el 2 y el 9 de diciembre, en uno de los periodos más sangrientos de la última década en lo que a violencia machista se refiere. Solo en el último trimestre se contabilizan 18 feminicidios, elevando a 46 el número total de mujeres asesinadas en 2025 por violencia de género en el Estado .
Ante estos nuevos crímenes, la Asamblea 8M Rivas, junto a las Asambleas de Barrios y Pueblos 8M de Madrid, ha expresado su “profunda consternación, dolor e indignación” y ha advertido de que los asesinatos evidencian que las políticas actuales de prevención y protección “siguen siendo claramente insuficientes”.
En un comunicado difundido este mes de diciembre, los colectivos feministas subrayan que la violencia machista no es un hecho aislado, sino una vulneración sistemática de los derechos humanos que afecta no solo a las mujeres, sino también a sus hijos e hijas. En muchos casos, recuerdan, las criaturas quedan desprotegidas y sin recursos suficientes para garantizar su seguridad y recuperación.




Las organizaciones reclaman una respuesta “urgente, firme y coordinada” por parte de todas las instituciones públicas. En concreto, exigen a los ayuntamientos y a las comunidades autónomas el refuerzo inmediato de las estrategias de prevención, protección y reparación para las víctimas de violencia de género .
Entre las medidas planteadas figuran el aumento de recursos humanos y materiales en los servicios de atención a mujeres en situación de violencia, la protección integral de los menores víctimas de violencia directa o indirecta, el apoyo a las madres protectoras frente a la violencia vicaria, la formación obligatoria y continua de los profesionales implicados, una coordinación institucional efectiva y campañas permanentes de sensibilización y prevención.
A pocos días de finalizar el año, la Asamblea 8M Rivas ha querido también recordar a las mujeres asesinadas y mostrar su solidaridad con las familias, amistades y comunidades afectadas. “No vamos a normalizar ni aceptar un solo asesinato más”, concluye el comunicado, que reafirma la continuidad de la lucha feminista con un mensaje contundente: “Nuestras vidas están en juego. Ni una menos. Vivas nos queremos” .









