Artículo de opinión de Aída Castillejo Parrilla, alcaldesa de Rivas-Vaciamadrid.
Cada 25 de noviembre recordamos que las violencias machistas siguen siendo una herida abierta en nuestra sociedad. Pero también reafirmamos el compromiso colectivo de no mirar hacia otro lado, de seguir construyendo espacios seguros, libres de violencias machistas e igualitarios. Este año, el Consejo de Mujeres de Rivas ha querido que la campaña municipal vuelva a poner el foco en una realidad que nos interpela como sociedad: la violencia vicaria.
‘Donde más duele’ fue el lema del año pasado. Porque la violencia vicaria es una de las formas más crueles de violencia machista, porque utiliza a los hijos e hijas como instrumento de castigo y control hacia las madres. Y duele escribirlo, pero es necesario nombrarlo. Cada vez que una mujer ve amenazada su vida o la integridad de sus hijas e hijos, el sistema entero debería reaccionar. Y, sin embargo, no siempre lo hace.
La infancia tiene derechos que se ven vulnerados, como la violencia que se ejerce sobre ella, por eso en esta ocasión a través de la campaña ‘Actuar para protegernos’ ponemos el acento en las debilidades del sistema como un llamado a la necesidad de proteger a las niñas y a los niños para que ningún sistema, ni el judicial, ni el sanitario, ni el social, se desvinculen de esa protección.
Un ejemplo lo hemos vivido este verano: la situación de Juana Rivas y su hijo Daniel nos ha vuelto a poner ante el espejo de una realidad inaceptable: un sistema judicial que no funciona. Proteger a las mujeres es también proteger la infancia. Porque como decimos una y otra vez: un maltratador jamás puede ser un buen padre.
El sistema VioGen registra actualmente 102.575 casos activos. 53.606 de los casos activos corresponden a víctimas con niños, niñas y adolescentes a su cargo, lo que representa un aumento significativo respecto al mismo mes del año anterior, cuando se contabilizaban 46.513 casos con estas características.
Como Ciudad Amiga de la Infancia, este mes también se cruza la conmemoración, además, de los Derechos de la Infancia, que nos recuerda que cada niño y cada niña tiene derecho a crecer sin miedo, ser escuchada y ser creída. De esa convicción nace la reforma de la Ley Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). Y es un orgullo para Rivas contar con la voz de la ministra Sira Rego, liderando estos avances legislativos para cuidar la infancia que como ha señalado es una tarea de Estado.
Año tras año, el Consejo de Mujeres, junto a la concejalía de Feminismos y Diversidad, convierte el 25N en un espacio de reflexión, diálogo y concienciación. Queremos que cada mujer, cada adolescente, cada niña o niño sepa que en esta ciudad hay una red feminista activa en la que poder apoyarse. Y en ese camino, desde las políticas públicas, seguiremos trabajando desde Rivas. Porque no hay presente ni futuro posible sin mujeres libres ni infancia segura.









