https://twitter.com/eduardoguti_/status/1603795247208841223Vox se pronunció este viernes en la Asamblea de Madrid en contra del dictamen de los presupuestos autonómicos para 2023, lo que podría hacer que estos no se debatan en los Plenos del 21 y 22 de diciembre, con lo que la presidenta Isabel Díaz Ayuso podría tener que afrontar un año electoral con las cuentas prorrogadas.

El rechazo del partido de Rocío Monasterio se produjo en la Comisión de Presupuestos, donde esta fuerza política se pronunció por la tarde en contra del conjunto del dictamen del proyecto del Gobierno regional.

Por la mañana, los parlamentarios de Vox no votaron en contra de ninguna sección de las cuentas regionales cuando se debatían las enmiendas, aunque acabaron rechazando el conjunto del proyecto.

Tras este rechazo, será la Mesa de la Asamblea la que decida si se debate en los Plenos del 21 y 22 de diciembre el dictamen negativo de los presupuestos, ya que existe una laguna sobre si esto lo permite el reglamento de esta sede parlamentaria.

“SOCIOS LEALES”

La votación de Vox contra el dictamen se produjo después del tira y afloja de los últimos días entre Ayuso y Monasterio. Esta situación era consecuencia de que la formación de Santiago Abascal presentó fuera de plazo sus enmiendas a las cuentas planteadas por el Ejecutivo regional.

La imposibilidad de obligar a Ayuso a aceptar sus planteamientos presupuestarios llevó a la presidenta a anunciar que durante 2023 podría aceptar sugerencias de Vox, con independencia de que no se incluyeran oficialmente en las cuentas.

Sin embargo, Monasterio rechazó esta opción y este viernes, tras votar en contra del dictamen, dijo que siempre han sido unos “socios leales” del Gobierno regional, pero indicó que no podían aceptar unos presupuestos en los que “se humilla” a sus votantes.

No obstante, dejó la puerta abierta a la negociación en un futuro. “El PP tiene la opción de retirar los presupuestos y volver a negociarlos para incluir nuestras enmiendas”, dijo en declaraciones a los periodistas.

Añadió que nada en el Reglamento de la Asamblea madrileña obliga a que tenga que ser en diciembre cuando se aprueban las cuentas, por lo que habría tiempo para llegar a un “acuerdo político” que permita aprobar unos nuevos presupuestos para el 2023.

“FATAL ARROGANCIA”

Las organizaciones de izquierdas de la Asamblea de Madrid han achacado esta situación a la “fatal arrogancia” en el caso de Sol Sánchez, representante de Unidas Podemos en la Comisión de Presupuestos. “Prepotencia y falta de empatía” ha definido Agustín Vinagre, del grupo socialista. El portavoz de Más Madrid en esa comisión ha definido al PP de Ayuso como “máquina de matar socios de gobierno”.