Ya van por cuatro millones de desplazados ucranianos hacia otros países y otros diez millones de desplazados internos. Según la ONU podría haber hasta 40.000 soldados rusos, entre muertos y heridos. Según el gobierno ucraniano, solo en Mariúpol hay más de 5.000 muertos y esto hay que multiplicarlo por todos los que han caído en el resto de las ciudades bombardeadas y asediadas. Ahora la masacre de Bucha. Y finalmente un país completamente destruido. En estos días, parece que hay alguna esperanza de negociación y acuerdo, ya el presidente ucraniano ofrece su abstención de incorporarse a la OTAN y mantenerse como país neutral, así como está dispuesto a aceptar la incorporación de las zonas ya tomadas por los invasores, a la Federación Rusa.

Volvamos a los meses anteriores al inicio de la guerra: los rusos lo que exigían es que se respetaran los acuerdos de Minsk, que Ucrania permaneciera neutral y su no incorporación a la OTAN y recuperar las regiones de República Autónoma de Crimea, Donetsk y el Dombás, que anteriormente pertenecieron a Rusia (y son de habla rusa).

Repetidamente nos hemos mostrado contrarios a la guerra, contrarios al envío de armas que solo alimentan a quienes las venden y a agrandar la destrucción y la muerte, así como contrarios a favorecer una escalada bélica que nos puede llevar al desastre total. Afirmamos que una guerra solo acaba con un acuerdo. Posiblemente el mismo acuerdo que se hubiera podido llegar sin necesidad de tanto riesgo, tanta muerte, tantos desplazados y tanta destrucción.

Parémonos a pensar un momento: ¿Qué hubiera pasado, si desde un principio las partes, con la supervisión de la Unión Europea, se hubieran sentado a negociar? Probablemente lo que habrían acordado es exactamente lo mismo que tendrá que ocurrir para que se acabe esta guerra atroz, insensata, asesina…, sin sentido.

Volvamos a pensar otra vez. Después de lo vivido en Ucrania, de lo visto hasta ahora, de tanta destrucción y muertes ¿el presidente Zelenski habría actuado igual? Me gustaría pensar, que si quiere a su pueblo habría actuado de otra manera, quizás haciendo las mismas cesiones que finalmente tendrá que hacer. Evidentemente los únicos interesados en la guerra son los que ganan algo (o mucho) con ella, tanto los que ganan más territorios, como los que pueden vender muchas armas, gas, petróleo y cereales a precios escandalosos. Y esos son principalmente Rusia y EEUU.

Estamos convencidos de que la resistencia también hubiera podido ser pasiva, sin guerra, como así lo hicieron Gandhi y los ciudadanos y ciudadanas de la india, y consiguieron expulsar a los ingleses, por ejemplo. No es coherente ni racional que, a estas alturas, los conflictos solo se puedan resolver matándose unos a otros…

Y con todo esto, los nacionalismos, los expansionismos, la violencia, las soluciones por la fuerza…, alimentan a la extrema derecha, que está creciendo en todo el mundo. En nuestro país, Vox va a formar gobierno en cuatro comunidades autónomas y si no lo evitamos, podrá ser parte del gobierno de la nación. Ya en Francia, el partido de ultraderecha Asamblea Nacional Francesa de Marine Le Pen supera en expectativa de votos a La República en Marcha de Emmanuel Macron, lo que hace suponer que en breve los franceses elegirán un gobierno de ultraderecha.

JM del Castillo