VOLVEMOS A LA CAÑADA
Un año después la Cañada sobrevive a oscuras
Hace un año saltó a los medios la tremenda violación de los derechos humanos a la que estaban sometiendo a
más de 4.000 vecinas y vecinos.
Hoy, el problema continúa, aunque haya quedado a la sombra de la atención mediática y social.
Las agresivas políticas del nuevo comisionado, Markel Gorbea, van dirigidas a apagar la llama de lucha de las
vecinas y generar un clima de desmotivación y derrota que favorezca los intereses políticos.
Por eso nos sumamos de nuevo a las vecinas.
Porque el problema no sólo permanece, si no que se ha agravado.
Queremos hacer una obra que devuelva la mirada a la Cañada Real.
Pero sobre todo, queremos hacer una obra que les diga a las vecinas que no están solas, y que la lucha no se
detiene mientras que ellas sigan defendiendo sus derechos.

PROPUESTA

LA LUCHA SIGUE VIVA  Mensaje en dos direcciones
En estas fechas, Madrid cuenta con 171 calles iluminadas, con un coste de 3,6 millones de euros.
A 14 kilómetros, las viviendas de la Cañada resisten otro invierno tratando de esquivar la pobreza energética con
precarios sistemas de autoabastecimiento, que apenas cubren las necesidades básicas unas pocas horas al día.
Queremos llevar las luces de navidad a la Cañada, y desde lo evocador de este imaginario, lanzar un contunden-
te mensaje en dos direcciones:
LUZ PARA CAÑADA
QUEREMOS CONTRATOS
SEGUIMOS A OSCURAS
SEGUIMOS LUCHANDO
Hacia fuera, que la violación de derechos humanos continúa, a pesar de la desatención mediática.
Hacia dentro, que la lucha sigue viva, a pesar de las maniobras políticas para apagarla.

DOSSIER GUIRNALDAS CAÑADA