El Ministerio publica un informe concluyente que descarta cualquier eficacia terapéutica y advierte de sus riesgos para la salud
El Ministerio de Sanidad ha sido tajante: la homeopatía no funciona, y los productos homeopáticos que se comercializan tampoco tienen eficacia demostrada. Así lo recoge un nuevo informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que concluye que estos preparados no superan el efecto placebo.
Un informe contundente tras revisar la evidencia científica
El documento, titulado “Homeopatía y productos homeopáticos: Evaluación de las evidencias acerca de su eficacia y seguridad”, analiza 64 revisiones sistemáticas publicadas desde 2009. Su conclusión es clara: no existe evidencia científica que avale la homeopatía ni los productos derivados de esta práctica como tratamiento para ninguna patología.
El informe subraya además que los productos homeopáticos disponibles en el mercado carecen de eficacia terapéutica demostrada. Es decir, no hay pruebas de que funcionen para prevenir o curar enfermedades, pese a su comercialización.
Según el análisis, muchos estudios que apuntan a beneficios presentan limitaciones metodológicas importantes. Cuando los ensayos clínicos son más rigurosos, los efectos positivos desaparecen.
Sanidad resume así el resultado: la eficacia de estos productos “no supera a la del placebo” en ningún caso analizado.
Sin base científica
El informe también cuestiona los fundamentos de la homeopatía desde el punto de vista científico. Las diluciones utilizadas son tan extremas que, en muchos casos, no queda ni una sola molécula del principio activo en el preparado.
Como ejemplo, el documento señala que una dilución habitual (6 CH) equivale a disolver un sobre de azúcar en todo el mar Mediterráneo.
Más allá de su falta de eficacia, Sanidad alerta de un riesgo importante: sustituir tratamientos médicos con base científica por productos homeopáticos que no funcionan. Esto puede provocar el retraso o abandono de terapias eficaces, con consecuencias negativas para la salud.
El informe sitúa a España en la misma línea que otros países que han endurecido su postura frente a estas prácticas. Francia y Reino Unido han eliminado su financiación pública, mientras que otros exigen advertencias explícitas sobre su falta de base científica.
En España, además, ningún producto homeopático cuenta con indicación terapéutica autorizada, a pesar de que sí dispongan de permiso para ser comercializado.


