Hoy, jueves 31 de marzo, acaba el mes de marzo dedicado a la mujer en el cual se han realizado numerosas actividades de todo tipo:  talleres, charlas, paseos, concentraciones, pintadas, etc. Por ejemplo, el “camino feminista” de la asamblea 8M o “Mujeres y Raíces”, de Verso Abierto, entre otras muchas acciones.

Pero no solo eso: marzo es el mes donde la ciudadanía ha podido presentar propuestas para que el resto de los vecinos y las vecinas voten qué hacer en Rivas con 600.000 euros de “bote”, con los presupuestos participativos. También se escogió ser solidarios con Ucrania canalizando el apoyo a través de la Red de Recogida de Alimentos de Rivas, que llenaron sus despensas para ayudar, como siempre, donde más se necesita.

No solo eso, sino que estamos inmersos en un momento de “escucha” y de “parada a pensar” sobre nuestro futuro como ciudad. De las diversas jornadas, destaco la presentación de la obra “La España de las piscinas” de Jorge Dioni, para reflexionar sobre la pregunta clave: ¿cómo queremos construir la ciudad?

Cómo queremos construirla, yo lo tengo claro: a base de asociaciones, clubs, colectivos, plataformas, cooperativas… codo a codo y hombro a hombro. No hay que irse mucho más lejos que hoy mismo: solidaridad en la plaza del Ayuntamiento hacia el Sáhara, junto a la asociación Rivas Sahel; o mañana, viernes 1, taller de mapeo del mundo asociativo con Ágora.

También el sábado 2 de abril llega cargado de eventos como el III aniversario de PlaciRivas, la presentación de Themis (colectivo juvenil que organiza un evento impresionante durante todo el día) o la bici-bus de las flores donde colaboran otras seis entidades. El domingo 3 se celebra otro día entero de reivindicación: de algo tan básico como la educación, de la mano de la FAPA y de la Plataforma de Emergencia Educativa. Mientras, su “gemela” en Sanidad convoca el lunes 4 una manifestación por la sanidad pública.

Por el simple hecho de intentar dejar el mundo mejor de cómo lo encontraste, se señala y presiona hasta que explotas. Pero el juego sucio no debe poder con la ilusión de la primavera.

Sergio Colorado Álvarez.