La noticia que ha despertado reacciones en la ciudad alcalaína no es ninguna sorpresa para quienes conocen de cerca lo que viene sucediendo en el ayuntamiento. Venimos de un pacto entre Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía (Cs) y el Partido Socialista (PSOE) para poder hacer unos presupuestos y un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) a su gusto, a cambio de una subida de sueldos, que disfrutan C’s, Partido Popular y Vox.

Además de la estrecha relación que se puede detectar en sus actuaciones políticas esta legislatura y sus participaciones en la Oficina Horizonte 2030, entre otras vinculaciones, con toda seguridad, desde Podemos aseguran: “Este PSOE que parece haber olvidado, o se aleja mucho, de los gritos de: con Rivera No, es capaz de pactar con cualquiera que le asegure el control del ayuntamiento”. Sus declaraciones aseguran una mayor estabilidad en el gobierno, así como una mejora para la ciudadanía porque se podrán aprobar con total seguridad los presupuestos de 2022, pero “¿y qué presupuestos son esos” declama Charo Benito, portavoz del Círculo de Podemos en Alcalá de Henares, “parece que les importe más una victoria a toda costa, que un esfuerzo político en entenderse con las fuerzas de izquierdas, y destinar el dinero de la subida de sueldos, que al final es el precio de ese pacto, a partidas sociales u otras necesidades sangrantes de la ciudad”.

El PSOE alcalaíno se comporta como el patrón en “La sombra de la ley”, el dinero lo soluciona todo, y ante una oposición que señala las carencias de sus políticas no hay nada como ofrecer más dinero, en forma de subida salarial, para conseguir apoyos. ¿Ese es el representante que ha votado la ciudadanía? Alcalá tiene inmensas carencias en materia de limpieza, medio ambiente, cuidado de las periferias, respeto por el patrimonio, políticas feministas y políticas sociales. Ante la propuesta de municipalizar el servicio de limpieza, la respuesta es que no hay dinero, ante la propuesta de aumentar el fondo destinado a la mejora de la eficiencia energética de los edificios institucionales la respuesta es que no hay dinero para las reformas, si lo hay para que acabe en el bolsillo de unos pocos.

Ahí está una de las razones por las que el partido socialista ha olvidado sus raíces y ha preferido pactar con la derecha. Más que pensar en la ciudadanía, da la percepción de que el poder aprobar sin discusión ni debate el PGOU, por ejemplo, con todo lo que conlleva para la pérdida medioambiental y social de nuestra ciudad, ha sido lo que ha llevado al PSOE a virar a la derecha, la necesidad de aprobar por poder, no por acuerdo. Estas relaciones suponen para la ciudadanía seguir viendo cómo se van degradando las zonas verdes de Alcalá, convirtiendo la ciudad en un laberinto de ladrillo sin que se haya diseñado para las personas y sin que sus habitantes hayan participado absolutamente en nada.

Quieren vender la traición a sus votantes como “que será mejor para la ciudadanía” cuando en realidad hasta ahora, ese pacto de coalición sólo ha servido para aumentar considerablemente el sueldo de los y las concejalas y para garantizarse el apoyo incondicional de su nuevo socio. Lo intentaron con Unidas Podemos al principio de la candidatura, y cuando vieron una oposición ante su viraje derechista y liberal, se cambiaron la chaqueta roja por la naranja, porque como dice la frase que se atribuye a Groucho Marx, “Éstos son mis principios, pero si no les gustan, yo los cambio”

Si verdaderamente hubieran pensado en la gente a la hora de planificar sus decisiones, hubieran contado con toda la ciudadanía de Alcalá, no actuando sin consultar ni impidiendo la participación de la gente y dificultando cualquier opción de asociaciones y grupos de vecinas y vecinos para expresar sus necesidades, opiniones o quejas, sino potenciando el portal de participación ciudadana, adaptando sus políticas a las necesidades de la gente. No obligando a la gente a adaptarse a sus políticas.

Es sabido que cuando el PSOE vira a la derecha, la ciudadanía ve cómo se paraliza la Ley de Protección de Derechos de los Animales por la presión del lobby de la caza, o peligra la derogación de los puntos más lesivos de la reforma laboral. El viraje del PSOE a la derecha nos llevó a nuevas elecciones generales, y su falta de compromiso con sus siglas “socialista” y “obrero” suponen que el cambio, tan esperado y necesario, llegue tarde.

“Espero que la ciudadanía conozca este movimiento político en profundidad, y no dudo de que se tomará nota para saber qué es una mejora para los vecinos y vecinas de Alcalá de Henares para este PSOE que tenemos en el gobierno actual” afirma Nacho García, secretario de Organización de Podemos Alcalá de Henares. Es muy triste ver cómo Alcalá pierde de nuevo la oportunidad de que haya en su ayuntamiento un gobierno progresista con políticas pensadas para conseguir una ciudad proyectada y construida para vivir en ella, solo por la decisión de un PSOE que solo busca seguir gobernando, aunque sea pactando con partidos de derechas.

Coordinación de Podemos Alcalá de Henares