Miles de edificaciones en la Comunidad de Madrid, sin planes de autoprotección frente a incendios florestales

Árboles quemados y tierra calcinada en primer plano, con una casa de ladrillos amarillos y un cielo despejado con nubes dispersas al fondo, ponen de relieve la importancia de la autoprotección frente a incendios cerca de edificaciones Comunidad de Madrid.

La precaria defensa ante incendios en la Comunidad de Madrid deja expuestas a más de 20.000 hectáreas de alto riesgo.

Miles de viviendas, urbanizaciones y negocios ubicados en zonas forestales de la Comunidad de Madrid carecen de planes de autoprotección obligatorios frente a incendios forestales. Según la Plataforma Ecologista Madrileña, más de 2.000 edificaciones están actualmente desprotegidas, lo que expone a más de 20.000 hectáreas de monte a un riesgo extremo.

Riesgo creciente en zonas de interfaz urbano-forestal

El último Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales de 2025 identifica 2.361 zonas de interfaz urbano-forestal en la región, que ocupan 22.624 hectáreas. Sin embargo, solo existen 60 planes de autoprotección aprobados y 35 en trámite.

Las llamadas zonas IUF —donde viviendas, campings, gasolineras o urbanizaciones se mezclan con monte— son especialmente peligrosas. En caso de incendio, el fuego penetra con rapidez y requiere un gran despliegue de medios de extinción.

Construcciones ilegales y desprotección normativa

La Plataforma Ecologista Madrileña denuncia que el problema podría ser mucho mayor. Calculan que existen más de 78.000 construcciones ilegales en suelo forestal, muchas de ellas generando nuevos focos de riesgo. Cada vivienda aislada o núcleo sin regulación se convierte en un punto crítico en caso de incendio.

A esta situación se suma la desregulación urbanística. Desde 2021, las leyes ómnibus aprobadas por el Gobierno regional han flexibilizado la normativa, facilitando la construcción dispersa en terrenos forestales. Según los ecologistas, estas medidas reducen la protección del monte y agravan la precaria defensa ante incendios en la Comunidad de Madrid.

Obligación incumplida desde 2006

El Plan de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales (INFOMA) obliga desde 2006 a que las áreas IUF dispongan de planes de autoprotección. La norma fue ampliada en 2017 a los 59 municipios con alto riesgo de incendios, con un plazo de un año para su aplicación. Sin embargo, casi dos décadas después, miles de vecinos siguen sin esta herramienta básica de prevención.

Por otra parte, los planes de autoprotección establecen protocolos de actuación, identifican recursos disponibles y organizan la primera respuesta hasta la llegada de los equipos autonómicos. Su ausencia deja a urbanizaciones y actividades económicas en una situación de vulnerabilidad extrema.

Reclaman más seguridad y menos especulación

La Plataforma Ecologista Madrileña exige al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso:

  • Cumplir y hacer cumplir la normativa vigente.
  • Revertir las reformas que favorecen la construcción en suelo forestal.
  • Priorizar la seguridad ciudadana y la conservación de los ecosistemas frente a intereses económicos.

«Cada año, los incendios forestales ponen en peligro a personas, viviendas y ecosistemas únicos de la Comunidad de Madrid. La ausencia de planes de autoprotección en miles de áreas de contacto entre viviendas o actividades económicas  y monte, como sucedió en el incendio de Tres Cantos-Viñuelas, supone una amenaza directa para la seguridad ciudadana» destacan desde la Plataforma Ecologista Madrileña.

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