Son las agrupaciones estelares que se encuentran en el ecuador celeste, línea imaginaria que es la proyección en el cielo del ecuador terrestre. Algunas estrellas de dichas constelaciones estarán por encima y otras por debajo de la línea visual.

En teoría desde el ecuador se ven todas las constelaciones, lo cual no es posible en otros lugares de la Tierra. Ya desde la Península Ibérica puede verse buena parte del cielo austral, con constelaciones como Escorpio o Sagitario, inaccesibles desde los lugares más al norte de Europa. Igualmente, desde Australia nunca se llegan a divisar constelaciones boreales como Casiopea o la Osa Mayor. En ciertos días, desde el ecuador puede verse la constelación de la Osa Menor, pero es muy difícil ver a la estrella polar, que siempre estará “rozando” el horizonte.

Veamos de manera general esta peculiaridad: En el ecuador no todo se ve a la vez, es decir, sólo se ve la mitad del cielo, porque la otra mitad queda oculta bajo el suelo. Si desde un lugar ecuatorial fijo observáramos todas las noches del año a la misma hora, entonces, en el transcurso de los días, veríamos cómo el cielo va cambiando y pasando delante del observador y así, al cabo del año, habrá desfilado ante su vista toda la bóveda del cielo.

Evidentemente, de igual manera que casi no podemos ver la Polar, tampoco podríamos, en la otra mitad del año, ver la estrella sigma del Octante, de mag. 5.5 que es la más próxima al Polo Sur, aunque sí veríamos a la Cruz del Sur, que apunta al Polo. Concluimos pues que las constelaciones ecuatoriales son las que SIEMPRE se ven desde el ecuador. Son 10 y sus nombres los siguientes: Canis Minor, Cetus, Delphinus, Equuleus, Monoceros, Ophiuchus, Orión, Scutum, Serpens y Sextans. Sus correspondientes nombres en castellano serían: Can (perro) Menor, Ballena, Delfín, Caballito, Unicornio, Ofíuco, Orión, Escudo, Serpiente y Sextante.

Aunque ya hemos hablado sobre el origen de las constelaciones, merece la pena recordarlo, máxime cuando abordamos en estos siguientes artículos un grupo distinto. Se reconocen en la actualidad 88 constelaciones en el cielo y sus contornos o límites fueron establecidos por un acuerdo adoptado en 1928 por la Unión Astronómica Internacional. Las treinta constelaciones situadas al norte del Ecuador, más las diez que cruzan por este, recibieron sus nombres de los astrónomos babilonios y griegos, siendo las únicas conocidas en la Antigüedad y en la Edad Media.

Las 48 constelaciones situadas al sur del Ecuador sólo se observaron a partir del siglo XVI, cuando los descubrimientos geográficos llevaron a los navegantes europeos más al sur de la línea ecuatorial. Sólo entonces recibieron sus nombres,  realizando cartas estelares con el fin de ayudar a la navegación, siendo por tanto muy escasas o nulas sus referencias mitológicas.

Para situarnos en el cielo, utilizamos la proyección del globo terrestre sobre la oscuridad que nos rodea, a la que llamamos cielo o firmamento. Dicha proyección forma un gran círculo cuyo centro pasa por el centro de la Tierra y es perpendicular al eje de rotación de la misma. Como resultado de la inclinación que presenta el eje de rotación de la Tierra, el ecuador celeste tiene una inclinación de ~23.5° con respecto al plano de la órbita de la Tierra, llamado eclíptica, por cuya línea circulan los todos los planetas del Sistema solar y el Sol mismo. Los dos puntos de la esfera celeste en los que se corta la eclíptica con el ecuador celeste son denominados equinoccios, que corresponden a los puntos de primavera y de otoño, donde la noche tiene igual duración que el día.

En los siguientes capítulos iremos viendo estas constelaciones ecuatoriales así como los objetos más importantes que se encuentran dentro de su demarcación, recordando nuevamente que, podemos ver todas ellas desde España, si… ¡¡Miramos al Cielo!!

M. Manero