Artículo de opinión de Aída Castillejo, alcaldesa de Rivas-Vaciamadrid.
Cuando hablamos de inversiones, de obras o de proyectos, hablamos de cómo mejorar la vida diaria de nuestra ciudadanía. Hablamos de que las aulas donde estudian tus hijos e hijas no sean un horno en los meses cuando aprieta más el calor, de que el metro deje de ser una brecha y se convierta en un gran parque que conecte con la ciudad o de que haya más espacios de encuentro. Por ello, las actuaciones que estamos poniendo en marcha tienen un objetivo claro: el bienestar cotidiano.
Son numerosas las intervenciones previstas y abarcan muchas zonas de la ciudad, más de las que caben en esta tribuna. Por eso, me detendré en aquellas que, creo, mejor explican hacia dónde va la Rivas del mañana.
Por ejemplo, cuando pensamos en algo tan básico como el día a día en el colegio. Como ya he comentado alguna vez, ante la inacción de la Comunidad de Madrid, que vuelve a renunciar a sus competencias, vamos a climatizar nuestras escuelas infantiles y los colegios públicos. Porque el bienestar de nuestra infancia no puede esperar, y porque el clima también se cuida desde las aulas. Lo mismo ocurre con las pérgolas de sombra en los patios, que durante este año se instalarán en los colegios La Escuela, José Saramago, El Parque, Jarama, Hans Christian Andersen y Rafael Alberti.
También las personas mayores van a notar ese cuidado en su día a día con el renovado Centro de Mayores El Parque, que será más amplio y con nuevos espacios de encuentro y la ampliación del Centro de Día Concepción Arenal que aumenta el número de plazas disponibles hasta llegar a las 80.
La ciudad también cambia cuando la caminamos. Junto a Renatura, el nuevo paseo de las Provincias, con más árboles y más espacio peatonal, será un lugar para encontrarse y alargar el paseo sin darse cuenta. El cubrimiento del metro simboliza bien esa Rivas del futuro. Donde hoy hay una infraestructura que separa, mañana habrá un gran corredor verde de más de 135.000 metros cuadrados para pasear, hacer deporte o moverse a pie o en bicicleta entre barrios.
Algo parecido ocurrirá con los parques. El futuro Parque José Isbert y la renovada plaza de Futurama comparten una misma filosofía: convertir los espacios públicos en lugares donde la vida cotidiana sea más agradable, especialmente en los meses de calor.
La cultura, la juventud y los servicios públicos también ganan nuevos espacios. La nueva sede de la Escuela Municipal de Música, la reforma de la Casa de la Música, la rehabilitación de Casa+Grande y la nueva sede de Protección Civil responden a una misma idea: crear lugares útiles y accesibles para la ciudadanía.
Y junto a estos proyectos, hay otro esencial: la vivienda. De la mano de la EMV, trabajamos en el Plan Estratégico de Vivienda con nuevas promociones para ampliar la oferta asequible, facilitar la emancipación de la gente joven y garantizar que Rivas siga siendo su ciudad para desarrollar su proyecto de vida si así lo desean. Este Ayuntamiento quiere seguir aportando su granito de arena ante el problema de la vivienda, pero queremos también que el resto de administraciones se impliquen para que la solución sea más rápida y efectiva.
Nada de esto son actuaciones aisladas. Son piezas de un mismo puzle: una ciudad más cómoda, más verde, más habitable y más justa. Una ciudad pensada para el día a día, para la rutina, para esos momentos pequeños que, en realidad, son los que sostienen nuestra calidad de vida.









