El edificio combinará el uso cultural con el hostelero.
La rehabilitación del histórico inmueble en el casco urbano de Rivas entra en su fase decisiva. El proyecto de ejecución, gestionado por la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV), confirma que la Posada del Alcalde dejará de ser solo un restaurante: el edificio se reconvierte en un espacio con dos grandes salas polivalentes que sumarán casi 200 m² a la red de equipamientos públicos de la ciudad.
Luz natural y versatilidad
El corazón de esta transformación se sitúa en la planta superior. El proyecto contempla un gran salón diáfano de 141 m² útiles que ocupará prácticamente toda la superficie del nivel. El diseño apuesta por recuperar la esencia del edificio original mediante la restauración de sus grandes balconeras de madera, garantizando un espacio bañado por luz natural ideal para conferencias, talleres y reuniones de colectivos locales.
La planta sótano también gana protagonismo tras una intervención estructural para eliminar humedades. En este nivel se habilitará una sala de 54 m² plenamente funcional para usos municipales. Su principal ventaja logística será la salida directa a un patio exterior, lo que permitirá organizar actividades con independencia del resto del edificio y refuerza las medidas de seguridad y evacuación.
Accesibilidad y confort térmico
Pese a tratarse de un edificio con historia, la accesibilidad es una prioridad en la reforma. Se ha proyectado la instalación de un ascensor eléctrico de tres paradas que conectará el sótano con la planta baja y la primera, eliminando cualquier barrera arquitectónica para personas con movilidad reducida.
En cuanto a la sostenibilidad, la Posada se adapta a los estándares actuales con sistemas de aerotermia de alta eficiencia y el sistema de aislamiento térmico SATE en la envolvente, asegurando un bajo consumo energético durante todo el año.
El futuro de la planta baja
Mientras que las plantas superior e inferior pasan a manos municipales, la planta baja mantendrá su esencia hostelera. El espacio destinado a bar y restaurante se entregará «en bruto», permitiendo que el futuro adjudicatario del servicio realice el diseño y acondicionamiento final según su proyecto de negocio.
Con esta intervención, con un coste superior al medio millón de euros, Rivas recupera un símbolo del Casco Antiguo para convertirlo en un edificio híbrido donde convivirán la participación ciudadana, la gestión administrativa y la vida social del barrio. El edificio fue adquirido por la EMV en 2019 para crear “un centro turístico y cultural en su entorno natural”. Además, la Posada del Alcalde aparece en la Agenda Urbana Rivas 2030 como parte del proyecto de ciudad de los 15 minutos.



