En estos terribles tiempos y estrategias que nos están tocando vivir y soportar, a menudo recurro para “distraerme” a quienes en otros, mientras sufrían en propia carne malos tiempos también, no podían imaginarse ni por asomo un siglo XXI como este, y esos que no pocos de ellos estaban aplastados por una clara, manifiesta y expuesta dictadura.

Enrique Jardiel Poncela (Madrid, 15 de octubre de 1901-ibídem, 18 de febrero de 1952)​ es junto a Edgar Neville el escritor y dramaturgo español de esa otra Generación del 27 que más me “aleja” de este presente de lo que ahora llamamos democracia. Su obra, basada principalmente el teatro del absurdo, le alejó a él del humor tradicional para acercarle a uno más intelectual e inverosímil, rompiendo con el naturalismo tradicional impuesto en el teatro español de la época. Su ironía hería los sentimientos “más sensibles” y suponía un conjunto de posibilidades cómicas que no siempre eran bien entendidas… O quizá, opino yo, que se entendían demasiado.

Para su Novela “¿Pero… hubo una alguna vez once mil vírgenes?” (1931), escribió en lunfardo* este tango, del que al año siguiente puso algunas estrofas en boca de uno de los personajes de su obra de teatro “Usted tiene ojos de mujer fatal”:

«Fiscalito del Supremo

que abocanás el boliche

y campaneás el fletiche

con bufosos del bacán,

no me escrupies el belemo

ni me enrames el bailongo

de los rulos del gotán.

 

Fiscalito, fiscalito

tu caprusia es botanera,

tenés aire de catrera

del arca del begué…

No atosigás, fiscalito,

que eso es  laurel de bacara,

el que parapil la cara

sobre un juego pangaré.»

Es una pena que no entendamos en España el lunfardo… Pero bueno, yo creo que para entender el tango y “distraernos” sí que nos da.

Os deseo, y os ruego, unas saludables, prudentes… y solidarias segundas navidades en pandemia.

(* El lunfardo es una jerga que surgió entre las personas de clase baja en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Muchas de las canciones más populares del género incluyen términos y locuciones de la jerga que se popularizaron y se sumaron al lenguaje convencional.)

Enrique Vales Villa