FAMMA denunciará a Cabify por discriminar a usuarios con discapacidad en Madrid

Una silla de ruedas negra se encuentra sola sobre una superficie arenosa en Madrid. Las sombras de objetos o personas se extienden por el suelo, y la escena es en blanco y negro, reflejando temas de discapacidad. La silla de ruedas permanece vacía.

La federación acusa a la plataforma de cancelar o ignorar servicios accesibles y reclama a la Comunidad una regulación efectiva

La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA–COCEMFE Madrid) denunciará a Cabify ante la Consejería de Transportes por discriminar de forma reiterada a personas con movilidad reducida y vulnerar gravemente su derecho a la movilidad en la región.

Según la entidad, en las últimas semanas se han multiplicado las quejas de usuarios en silla de ruedas que, pese a reservar con varias horas de antelación un vehículo accesible, ven sus servicios cancelados o directamente ignorados. FAMMA considera que esta situación evidencia una discriminación estructural en el acceso al transporte VTC, derivada —asegura— de la falta de una regulación clara y exigente que garantice la accesibilidad.

La federación denuncia que, mientras los usuarios sin discapacidad pueden solicitar un vehículo de Cabify de forma inmediata, las personas con movilidad reducida se ven obligadas a reservar con un mínimo de dos horas, sin que ello suponga garantía alguna de recibir el servicio. “No estamos ante un problema puntual, sino ante un modelo de negocio que relega a las personas con discapacidad a un servicio residual, precario y sin garantías”, afirma el presidente de FAMMA–COCEMFE Madrid, Javier Font.

FAMMA también cuestiona la falta de transparencia de la empresa respecto al número real de vehículos accesibles en funcionamiento. Aunque Cabify afirma disponer de 50 vehículos adaptados, la federación asegura que no existe información verificable sobre cuántos están operativos cada día ni sobre los criterios de asignación o rechazo de servicios. A su juicio, si esa cifra fuera real y efectiva, no se produciría el colapso actual del servicio.

Una silla de ruedas negra se encuentra sola sobre una superficie arenosa en Madrid. Las sombras de objetos o personas se extienden por el suelo, y la escena es en blanco y negro, reflejando temas de discapacidad. La silla de ruedas permanece vacía.
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La organización sostiene que esta práctica podría vulnerar varios preceptos legales, entre ellos la Constitución Española, la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y la normativa autonómica que regula el transporte VTC, que obliga a garantizar condiciones de accesibilidad y una prestación efectiva del servicio autorizado.

Ante esta situación, FAMMA–COCEMFE Madrid presentará una denuncia formal ante la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid. Entre sus peticiones figuran la apertura de un expediente sancionador, la verificación del número de vehículos accesibles en servicio y, si se confirma el incumplimiento, la revisión o retirada de las autorizaciones a la empresa.

“La accesibilidad no es un favor ni una opción comercial: es un derecho”, concluye Javier Font. La federación advierte de que continuará defendiendo una movilidad digna e igualitaria y no descarta emprender nuevas acciones legales si la situación persiste.

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