El año empieza con datos positivos sobre la superficie quemada, gracias a las lluvias
Los incendios forestales calcinaron 12.946,66 hectáreas en España durante el primer trimestre de este año, lo que supone un 30% menos en relación a la media del último decenio.
Así se desprende de datos provisionales proporcionados por las comunidades autónomas al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Esos datos, a los que tuvo acceso Servimedia, indican que la media de superficie calcinada entre enero y marzo del último decenio es de 18.372 hectáreas. Los mejores años fueron 2016 (2.141,01 hectáreas), 2025 (5.822,12) y 2018 (7.660,68), los peores, 2023 (48.025,59), 2019 (35.867,56) y 2017 (23.025,57).
El año comenzó con el enero con menos superficie calcinada por el fuego desde 2010 y un 87,4% menos respecto al promedio del último decenio. Enero y febrero, en los que hubo un insólito carrusel de borrascas atlánticas, fueron los segundos con la cifra más baja de terreno quemado desde 2016 (un 77,6% menos que la media del decenio). Y marzo elevó la frecuencia de los incendios (un 29,5% menos que el promedio del decenio).
Durante el primer trimestre se registraron 1.568 siniestros forestales, de los que 704 fueron incendios (que arrasaron al menos una hectárea) y 864 conatos (con menos de una hectárea quemada). De las hectáreas arrasadas, que abarcan un 0,045% del territorio nacional, un total de 4.113,13 corresponden a vegetación herbácea (pastos y dehesas) y el resto a vegetación leñosa, concretamente 7.835,65 hectáreas de matorral y monte abierto, y 997,87 de superficie arbolada.
ZONAS GEOGRÁFICAS
Por otro lado, el noroeste peninsular (Asturias, Cantabria, Galicia, País Vasco y las provincias de León y Zamora) concentró el 60,20% de los incendios y conatos forestales, mientras que el resto de los siniestros se reparten entre las comunidades interiores (concretamente, las provincias de las regiones no costeras, salvo León y Zamora), con un 26,72%; la zona mediterránea (12,82%), y Canarias, con un 0,26%.
En cuanto a la superficie forestal arrasada por el fuego, el 89,55% pertenece al noroeste; un 6,09% a las comunidades interiores, y un 4,36% al área mediterránea. La mayor cantidad de superficie arbolada arrasada por el fuego se produjo también en el noroeste (48.31%), por delante de la cornisa mediterránea (44,55%) y las comunidades interiores (7,14%).



