Alrededor de 200 personas se han concentrado en la Plaza de la Constitución para manifestar su rechazo a la guerra y gritar bien fuerte “No a la guerra”

A la convocatoria se han sumado diferentes asociaciones ripenses, así como varios partidos políticos y sindicatos. En la misma se ha procedido a la lectura de un comunicado conjunto:

¡NO A LA GUERRA!

Expresamos nuestra profunda preocupación por la evolución de la escalada del enfrentamiento político, económico y militar y los graves riesgos que entraña. La guerra es el mayor peligro al que se enfrenta la humanidad y Europa vive una de las experiencias más dolorosas de lo que puede significar.

La guerra no es una solución a ningún problema y se debe hacer todo lo posible para evitarla. Condenamos el ataque lanzado por el Gobierno de Rusia contra Ucrania, que sucede tras la escalada de tensiones entre la OTAN y Rusia de las últimas semanas.

Creemos que la situación en Europa del Este exige del gobierno de España una actuación que contribuya a la desescalada de la situación y a una salida negociada que garantice la paz. Negándose desde el principio a involucrar a soldados españoles en operaciones que vayan en contra de estos objetivos.

La situación en Ucrania no es un problema entre rusos y ucranianos, ni sólo una disputa por el territorio o la demarcación de fronteras. El problema de fondo que enmarca la situación en Ucrania es el mismo problema que ya hemos visto pasar en Yugoslavia, Irak, Afganistán, Libia o Siria. Es el problema de utilizar el asedio, el enfrentamiento y la guerra para imponer por la fuerza relaciones económicas que generan mayores injusticias y desigualdades o la apropiación de los recursos naturales y energéticos. Es el problema de invocar u olvidar el derecho internacional según la conveniencia de las circunstancias.

Es el problema de utilizar a la OTAN como instrumento de estos objetivos y el problema de la subordinación de la Unión Europea a la política belicosa de Estados Unidos y la OTAN. Igualmente, los intereses de Rusia como país capitalista y su posicionamiento está determinado esencialmente por los intereses de sus élites y de los titulares de sus grupos económicos.

Consideramos que es imprescindible un retorno a los Acuerdos de Minsk, firmados por Ucrania, Rusia y representantes de Donetsk y Lugansk en 2014 para poner fin al conflicto y lograr una desescalada.

La guerra nos demuestra el actor desestabilizador que supone la OTAN, y por ello es necesaria su disolución, teniendo una política de seguridad propia, no dependiente de ninguna organización militarista internacional.

La solución a este conflicto pasa necesariamente por la neutralidad de Ucrania en una región desmilitarizada, solucionando los conflictos a través del diálogo. Hacemos por tanto un llamamiento a la paz y a que, ante intervenciones militares y medidas unilaterales, se siga apostando por canales diplomáticos para lograr la paz.

Antes de acabar la concentración se ha anunciado que en Madrid iba a realizarse otra concentración en la Puerta del Sol, invitando a asistir a la misma.