En este año 2022 ha quedado meridianamente claro, en todo el mundo, que tenemos que cambiar el modelo energético con mucha urgencia.

El cambio climático ya lo tenemos aquí, con un alarmante calentamiento global de nuestro planeta, que está produciendo temperaturas que nunca se han visto y fenómenos atmosféricos explosivos cada vez más frecuentes. Es obvio que no podemos seguir consumiendo energía procedente de quemar combustibles fósiles. Nuestro planeta no puede asumir más gases de efecto invernadero.

Pero este año 2022 también nos ha revelado que nuestra energía no puede depender del capricho de países autoritarios y belicistas. Tenemos que ser autosuficientes para no seguir alimentando dictaduras genocidas, pagando sus combustibles fósiles a precio de oro.

Esta emergencia energética tendría que hacer recapacitar a las compañías que nos la suministran y cambiar su modelo de producción. Pero esto es mucho pedir a la iniciativa privada, veamos:

Iberdrola ha obtenido 2.075 millones de euros en el primer semestre del 2022, un 36% más que en idéntico periodo del pasado año.

Endesa ha obtenido 734 millones de euros también en el primer semestre del 2022, un 10% más que el mismo periodo del 2021

De igual forma, Gas Natural obtuvo 2.184 millones de euros, un 15% más. Repsol gana 2.539 millones de euros, duplica al mismo periodo del 2021.

Es decir, las grandes compañías energéticas privadas están aprovechando la emergencia energética para hacer caja. Es obvio que el Gobierno Nacional de coalición tiene que intervenir e impedir que la mayoría de la ciudadanía se empobrezca con una inflación desbocada.

El Gobierno Nacional tiene que hacer como Alemania o Francia: crear una empresa energética pública que cambie el actual sistema de producción de la energía, muy dependiente todavía de los combustibles fósiles. Nuestro país goza de muchas horas de sol y hay que aprovecharlas para producir energía limpia. El viento también nos servirá para los días que tengamos poco sol. Pero además, según los científicos, nuestro país podría generar el 100% de la energía que necesitamos utilizando la energía  mareomotriz, aprovechando infinitamente las bajadas y subidas de las mareas, como ya lo hacen otros países.

También debe intervenir para llenar nuestras carreteras de cargadores solares de vehículos eléctricos y a continuación prohibir la matriculación de más vehículos de combustión, como ya lo hará Noruega en 2025. Ya existen camiones eléctricos de gran tonelaje, no obstante, el Gobierno Nacional debe impulsar el tren eléctrico de mercancías e impulsar la economía cercana, primando la venta de producción local. También debe apoyar el transporte público en detrimento del privado, como ya lo esta haciendo con la gratuidad de los trenes de cercanías.

El Gobierno Nacional ha actuado bien sobre el ahorro energético, interviniendo en el apagado de escaparates de noche y aclimatando los termostatos de los edificios públicos a temperaturas más prudentes.

El Gobierno de la Comunidad de Madrid, como siempre, se ha opuesto a estas medidas de ahorro y las ha denunciado ante los tribunales. ¿Qué se puede esperar de un gobierno regional que da becas a hijos de personas que ganan 100.000 euros al año? Cualquier día vemos a la Señora Ayuso defender contra viento y marea que la tierra es plana y excomulgará por enésima vez a Copérnico y a Galileo.

Los Ayuntamientos también deben declarar la emergencia climática y energética, y tomar medidas urgentes para combatirlas.

Lo primero que tiene que hacer nuestro Ayuntamiento de Rivas es crear una empresa pública de energía, como ya lo han hecho otros ayuntamientos, que certifique que la energía consumida por el Ayuntamiento es 100% renovable. Hasta ahora no es así, ya que quien gestiona el suministro energético del Ayuntamiento es una entidad privada y la energía consumida es de producción convencional.

El Ayuntamiento, no sólo debe producir y consumir energía renovable en sus edificios, debe extenderlo también a las viviendas privadas. Barcelona ya lo está haciendo, sorteando  problemas jurídicos inventados por la derecha.

Muchos ayuntamientos ya están sustituyendo el gas para el agua caliente y  climatización de edificios y viviendas con la Geotermia. Esta fuente energética renovable e infinita que es la Geotermia, se sustenta simplemente en pasar conducciones de agua a decenas o centenares de metros bajo tierra, para enfriarla o calentarla, y climatizar nuestras casas y edificios, tanto en invierno como en verano.

Es evidente también que el Ayuntamiento de Rivas se está equivocando con los cargadores de vehículos eléctricos, poniéndolos de pago. Debe llenar el municipio de cargadores solares gratuitos, como ya lo están haciendo otros ayuntamientos, sólo así se impulsará el uso de vehículos eléctricos. Ni que decir tiene que cualquier modificación de la flota municipal de vehículos debe ir encaminada a la electrificación.

Nuestro Ayuntamiento tiene también mucho que cambiar en la líneas internas de autobuses, todos ellos contaminantes y con un servicio muy deficiente.

Les dejo con unas palabras de Magdalena Andersson, primera ministra de Suecia:

 “Nunca debemos permitir que una crisis eclipse a otra. Debemos hacer mucho más. La guerra de Ucrania ha dejado muy claro que la dependencia de los combustibles fósiles no es sólo un riesgo climático, también es un riesgo de seguridad. Y eso tiene que cambiar”.

 

José Manuel Pachón López