También solicitó a la Comunidad de Madrid un refuerzo de la atención de la salud mental.
El Pleno del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha aprobado este jueves una moción para exigir al Gobierno regional que garantice la continuidad de la atención temprana a menores con discapacidad más allá de los seis años. La iniciativa busca frenar la interrupción de terapias vitales que, actualmente, dependen de normativas restrictivas por parte de la Comunidad de Madrid.
Según el texto aprobado, presentado por IU-MM-VQ con el apoyo del PSOE, el actual decreto regional corta el servicio al cumplir dicha edad. Esta barrera administrativa obliga a muchas familias a tomar decisiones drásticas para no perder la gratuidad del tratamiento.
La trampa de la repetición escolar
El decreto vigente establece excepciones muy limitadas para mantener la ayuda: que el menor repita curso en el primer ciclo de Infantil o que se incorpore a un centro de Educación Especial.
Esta situación genera una desigualdad económica evidente. La moción alerta de que las familias con menos recursos pueden verse empujadas a elegir que sus hijos repitan curso, no por motivos pedagógicos, sino como única vía «para no perder la terapia gratuita en esos últimos meses».
Listas de espera de hasta 18 meses
Más allá de la edad límite, el sistema enfrenta un colapso en los tiempos de acceso. Las familias de Rivas se enfrentan a una burocracia que genera tiempos de espera de entre 12 y 18 meses.
Los datos revelan la magnitud del cuello de botella: el año 2025 cerró con 1.300 familias en lista de espera en la región. Mimi Chamorro, concejala de Feminismos y Diversidad, ha denunciado durante la sesión que «tenemos un sistema saturado e ineficaz, donde faltan recursos para valorar a tiempo a niños y niñas y faltan plazas en la red pública».
Además, desde el gobierno local se critica que el Centro Regional de Coordinación y Valoración Infantil (CRECOVI) modifique informes profesionales tras observaciones breves, lo que afecta la calidad del diagnóstico.
Déficit de psicólogos en la sanidad pública
En la misma sesión plenaria, se ha dado luz verde a una segunda moción, impulsada por el Grupo Municipal Socialista (a la que se sumó IU-MM-VQ y que contó con el voto favorable de Vox), que reclama mayor financiación para la salud mental. Las cifras expuestas son alarmantes: en 2024, más de 9.200 personas requirieron atención por enfermedad mental grave en la Comunidad de Madrid.
El principal problema radica en la falta de personal. La ratio de psicólogos clínicos en la región es de apenas 7,54 por cada 100.000 habitantes, una cifra muy lejana a los 20 profesionales que recomiendan los colegios oficiales. Esta carencia provoca intervenciones tardías y la cronificación de los cuadros clínicos.
Nuevos recursos locales: Centro de día de ASPADIR
Ante la falta de recursos regionales, el Ayuntamiento ha movido ficha en el ámbito local. Esta semana se ha formalizado ante notario la cesión de una parcela municipal a la entidad ASPADIR.
Este terreno se destinará a la construcción de un centro de rehabilitación y de día. El objetivo es cubrir el vacío asistencial que sufren las personas con discapacidad al llegar a la edad adulta, garantizando su atención después de los 18 años. Asimismo, Servicios Sociales trabaja actualmente en un estudio sobre el bienestar emocional de la población ripense.









