Los conservadores usan una moción para acusar falsamente a una concejala y a Podemos.

La cuenta “Explotadores de Rivas” es un perfil anónimo de Instagram que compartía testimonios de personas trabajadoras que habían vivido abusos laborales por parte de empresas ripenses. En el Pleno municipal celebrado hoy, Francisco José Gallardo (PP) presentó una moción de condena a esta cuenta y criticó la cuenta por basarse en testimonios anónimos no contrastados, en un contexto económico difícil para los pequeños comercios. En opinión del concejal conservador, el lugar para hacer las denuncias laborales sería -exclusivamente- la Inspección de Trabajo o los juzgados. A continuación, cayendo en la llamada falacia “reductio ad hitlerum”, su demanda de condena se deslizo hacia una estrambótica comparación entre esta cuenta y las agresiones de los nazis a los comercios judíos en los años 30. Aún más lejos en sus acusaciones fue el concejal no adscrito, Bernardo González, al señalar directamente a Podemos como presuntos responsables de esta cuenta, sin aportar prueba o evidencia alguna.

En respuesta, Vanesa (Podemos) declaró firmemente su apoyo al tejido empresarial de Rivas y denunció la operación de intoxicación mediática iniciada por el concejal Bernardo con una filtración a El Español y que buscaba un linchamiento en redes sociales a uno de sus compañeros de Podemos, que ni siquiera ostenta ningún cargo público y que no tiene relación ninguna con la cuenta aludida. La concejala morada denunció que la moción es un pobre intento de atraer atención mediática por “concejales sin propuesta política”. Jorge Badorrey (Ciudadanos) dudó de la urgencia de la moción presentada y recordó la importancia que tuvo en su momento una campaña municipal de apoyo al comercio local. El concejal naranja estaba de acuerdo con que el lugar de las denuncias es el juzgado, pero explicó que esto debería aplicarse en los dos sentidos: también debería ser la justicia el medio empleado por las empresas agraviadas. De este modo, el concejal de Ciudadanos puso en valor en papel de las instituciones y la necesidad de no embarrarlas en este tipo de falsas polémicas. Badorrey se preguntó retóricamente si “¿cambia una condena municipal lo que haga o deje de hacer una cuenta de Instagram?”.

Elena Muñoz, concejala del PSOE, recriminó a los populares esa mención a la Alemania nazi y esa frivolización de un genocidio como el Holocausto. “No demos publicidad innecesaria a esa cuenta de Instagram” defendió Muñoz. El grupo municipal socialista ha defendido que las acusaciones digitales tienen escaso impacto en el prestigio del comercio local, que realiza una gran labor. Por parte de Izquierda Unida, la concejala Aída Castillejo defendió que “existen herramientas para defenderse sin vilipendiar a nadie y la mayoría de comercios ripenses cumplen escrupulosamente la Ley, como explicó en su momento nuestro Alcalde”. “No cuenten con nosotras para usar al comercio local de coartada para fines de autobombo partidista” añadió Castillejo.

Por último, abrazando un relato más propio de las “fake news” (noticias falsas) del trumpismo, el concejal Francisco José Gallardo (PP) se reafirmó en el calificativo de “nazi” a la cuenta de Instagram y en la acusación directa a la concejala Vanesa Millán y a Podemos como responsables de la misma, pese a la ausencia de pruebas que sustentan dicha acusación. Concluido el debate, la moción del Partido Popular fue rechazada por 12 votos en contra, 4 abstenciones y solo votos 5 favorables. V.R.