El G7 y casi 60 países vulnerables lanzan un “escudo global” contra los riesgos climáticos

Los países industrializados que conforman el G7 y las 58 naciones vulnerables a los impactos climáticos que están en el V20 lanzaron este lunes el Escudo Global contra los Riesgos Climáticos, una iniciativa de apoyo financiero diseñada para desplegarse rápidamente en momentos de desastre climáticos.

 

Ese mecanismo fue presentado en la Cumbre del Clima -conocida como COP27-, que ese lunes afronta su segunda y decisiva semana en Sharm el Sheij (Egipto), y se pondrá en marcha cuando concluya esta conferencia climática.

Debido al cambio climático, son cada vez más frecuentes fenómenos meteorológicos extremos como inundaciones, sequías u olas de calor, ante lo cual las personas y los países pobres y vulnerables reclaman a los países ricos una mejor protección contra estos riesgos relacionados con el clima.

Las contribuciones iniciales incluyen alrededor de 170 millones de euros de Alemania y más de 40 millones de otros países, entre ellos Canadá, Dinamarca, Francia e Irlanda. Además, una coalición de países, instituciones multilaterales, socios no estatales y del sector privado ha subrayado su compromiso institucional con el Escudo Global. Entre los primeros países destinatarios del Escudo Global están Bangladesh, Costa Rica, Fiji, Ghana, Pakistán, Filipinas y Senegal.

“Bajo la Presidencia alemana, el G7 se ha comprometido a ampliar la acción y el apoyo en materia de pérdidas y daños y a trabajar hacia un ‘Escudo Global contra los Riesgos Climáticos’, respondiendo al llamamiento del V20”, indicó Svenja Schulze, ministra de Desarrollo de Alemania.

Ken Ofori-Atta, ministro de Finanzas de Ghana y presidente del V20, deseo que ese nuevo mecanismo financiero desempeñe “un papel clave en la asignación de recursos” para los países vulnerables.

“Nunca ha sido una cuestión de quién paga por las pérdidas y los daños porque estamos pagando por ello: nuestras economías pagan por ello en perspectivas de crecientes perdidas, nuestras empresas lo pagan en la interrupción del negocio y nuestras comunidades lo pagan en vidas y medios de subsistencia perdidos. Realmente, esperamos que el Escudo Global no solo tenga un impacto para las comunidades más vulnerables, sino que también contribuya a generar confianza y comprensión mutuas para ayudar a cerrar las brechas de recursos que enfrenta la acción climática”, añadió.

“HORA DE DESPERTAR”

Henry Kokofu, enviado especial de la Presidencia de Ghana del Foro de Vulnerabilidad Climática (CVF, por sus siglas en inglés), recordó al G7 que deben movilizar más recursos porque la crisis climática no es “una guerra abstracta en algún lugar lejano”.

“El destino de los más vulnerables será el destino del mundo. ¿No hemos notado la forma en que las olas de calor han golpeado ciudades enteras en Francia, Italia y España? Los incendios forestales han invadido Estados Unidos y las inundaciones han invadido Alemania. Es hora de despertar”, apostilló.

Según una investigación reciente del V20, esas 58 naciones del grupo han perdido 525.000 millones de dólares por los impactos climáticos desde el año 2000. A medida que aumentan los riesgos de pérdidas y daños causados por el cambio climático, el coste del capital y la deuda ha subido a niveles insostenibles, especialmente en las economías vulnerables al clima.

El Escudo Global aborda las debilidades actuales en la estructura de protección financiera en las economías vulnerables al clima a través de financiación preestablecida que se desembolsa de manera rápida y fiable antes o justo después de que ocurran los desastres.

Ese mecanismo financiero permitirá, en el ámbito de familias y empresas, proteger los medios de subsistencia, los sistemas de protección social, el seguro de ganado y cosechas, el seguro de propiedad, el seguro de interrupción de la actividad comercial, las redes de distribución de riesgos y las garantías de crédito.

En cuanto a gobiernos, agencias humanitarias y ONG, el Escudo apoyará el desarrollo de instrumentos para garantizar que el dinero esté disponible cuando sea necesario y de procesos para asegurar que se gaste en proporcionar lo que las personas y comunidades afectadas necesitan.

MÁS “ESPADA” QUE “ESCUDO”

Por otro lado, el jefe de delegación de Greenpeace en la COP27, Yeb Saño, indicó que “para hacer frente a las continuas pérdidas y daños catastróficos de los impactos climáticos que se están produciendo en todo el mundo se necesita algo más que un escudo de seguridad, se necesita una espada en forma de un mecanismo de financiación para pérdidas y daños”.

“Los fondos que se pongan a disposición no solo deben ser rápidos, sino también amplios, aportando nuevos fondos de los países desarrollados para apoyar a los más expuestos y menos responsables de los devastadores impactos climáticos. Ese es el trabajo para los países desarrollados ricos e históricamente contaminantes”, añadió.

“En la COP27 hay una enorme presión sobre los países ricos para que acepten un mecanismo de financiamiento sobre pérdidas y daños, de modo que las comunidades en la primera línea de la crisis climática puedan reconstruir y recuperarse después de los desastres. Si bien la iniciativa Escudo Global es una señal de que los países reconocen la necesidad de hacer algo, es una distracción”, aseguró Teresa Anderson, líder global de Justicia Climática de ActionAid International.