Con este nombre se conoce a un insecto fabuloso que tenemos en nuestros municipios, Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey y aledaños. “Nemoptera bipennis” para los científicos, el “Duende” es un neuróptero de gran tamaño cuyas alas anteriores, de llamativo diseño, presentan una coloración críptica con colores verdes, marrones, blancos y pajizos; las alas posteriores tienen forma de cinta que se ensancha al final y se retuerce sobre sí misma.

Insecto de biología muy particular siendo un caso muy elaborado de co-evolución con las plantas y ciertas hormigas. Mientras los adultos son polinizadores de diversas especies vegetales, sus larvas son depredadoras de estadios juveniles de hormigas granívoras que dispersan sus semillas y que previamente aquellos han polinizado. Vive en claros de bosque y bosquetes abiertos de fanerófitos o nanofanerófitos, praderas floridas e incluso en barbechos abandonados  hace mucho tiempo; también en eriales y lomas secas bien soleadas y vegetación arbórea escasa y dispersa.

Esta especie, de actividad diurna y vuelo bajo, lento y pausado, posee una coloración disruptiva que hace que, a pesar de su gran tamaño e indumentaria espectacular, cuando está recolectando polen presente cierta agregación sobre las inflorescencias en las que se posa y sea difícil de localizar por los depredadores debido a que su contorno se desdibuja y es difícil definir su silueta real.

Y este primer mes no queda sino desear para todos ustedes, desde Zarabanda, que el nuevo año 2021 sea mucho mejor que el pasado y termine de una vez esta pesadilla que está suponiendo el Covid-19.

José Ignacio López-Colón