Dos mujeres del grupo ataviadas con batas blancas y tarjetas identificativos sanitarias captaban a ancianos en las inmediaciones de centros de salud y hospitales. Para llamar su atención amablemente les ofrecían un gel aliviador de dolores para mitigar las patologías que padecían.

La operación “Magneton” de la Guardia Civil se inició cuando una anciana alertó a los agentes de Rivas de que estaba siendo víctima de una estafa. La mujer afirmó que dos personas estaban en su casa coaccionándola para que adquiriera un aparato de magnetoterapia. Inmediatamente, agentes del Área de Investigación se desplazaron hasta el domicilio, donde identificaron a los individuos y localizaron en su vehículo numerosos aparatos sanitarios de ultrasonidos, presoterapia y magnetoterapia, así como camillas, colchones, cepillos de dientes eléctricos, geles y hojas de pedido. Los investigadores detectaron otros casos similares en otras localidades cometidos por este grupo que actuaba de manera coordinada.

Para llamar la atención de sus víctimas, les regalaban un gel aliviador de dolores. Una vez ganada la confianza de la víctima, les ofrecían, previa recopilación de sus datos personales, una sesión gratuita en su domicilio de magnetoterapia, amparándose en los múltiples beneficios milagrosos y curativos de esta técnica. Unas horas después, otra persona del grupo con funciones de comercial llamaba a las víctimas para concretar una cita en la que realizar una sesión gratuita.

Una vez en el domicilio de las víctimas, el comercial hacía una pequeña demostración manipulando el aparato y realizando inscripciones de su uso, para después engatusarles y coaccionarles con el objetivo de que lo compraran mediante pago en metálico o financiación, no siendo conscientes los ancianos, en la mayoría de las ocasiones, de que estaban contratando un préstamo. También ofrecían a sus víctimas ayudas y subvenciones para la compra de los aparatos, ya que simulaban ser especialistas de clínicas y hospitales de renombre de Madrid. Hacían creer a estas personas que les rebajaban el precio de las máquinas a la mitad si lo adquirían en ese momento y no en un establecimiento autorizado (de 6.000 euros a 3.500).

Para hacer más suculenta la estafa les ofrecían supuestas ayudas y subvenciones para la compra de los aparatos, simulaban ser especialistas de clínicas y hospitales de renombre de Madrid y les hacían creer que les rebajaban el precio en casi la mitad de su precio real si lo adquirían en ese momento y no en un establecimiento autorizado (de 6.000 euros a 3.500).

Por el momento, los investigadores han detectado a 36 víctimas, todas personas mayores, residentes en Rivas, Arganda del Rey, Mejorada del Campo, Fuenlabrada, Parla, Móstoles, Getafe, Colmenar Viejo, Madrid y Guadalajara.

Mediante este método, el grupo logró estafar más de 90.000 euros y otros 15.000 en tentativa pero no se descarta que existan más víctimas que aún no hayan denunciado los hechos. La banda estaba formada por seis hombres y dos mujeres, todos españoles con edades comprendidas entre los 34 y 56 de edad, encuadrados en una empresa relacionada con el sector sanitario y con sede en Fuenlabrada, a los que se imputan delitos de pertenencia a grupo criminal y 36 de estafa.

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