Las cumbres del clima se remontan a principios de los años 90, cuando la preocupación por los gases de efecto invernadero hizo que se adoptara un compromiso para abordar el problema. Hacemos un repaso por los momentos clave de estos eventos.

Glasgow acoge la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Conference of the Parties, COP, por sus siglas en inglés). El evento tiene lugar cada año (a excepción de 2020 por la pandemia) y esta es la edición número 26  . Con un cuarto de siglo de experiencia, ¿podemos decir que hemos aprendido algo de todas ellas? , dejamos la pregunta para que cada uno lo pensemos y  saquemos conclusiones.

La Convención se adoptó durante la Cumbre de la Tierra, en Río de Janeiro, Brasil, en junio de 1992”, explica Robles. “La medida estrella fue reducir los gases de efecto invernadero”. Aquello era el fruto de la preocupación de la comunidad científica internacional por las interacciones de la actividad humana en el sistema climático de la Tierra. Desde entonces, 194 países han suscrito y ratificado este convenio, además de Palestina y la ciudad del Vaticano. Además, hay una parte adicional que la UE, como organismo supranacional, también ha suscrito.

La primera de las ediciones tuvo lugar en Berlín y se acordó la reunión anual para controlar el calentamiento global y reducir las emisiones de gases contaminantes. Alemania es uno de los países más comprometidos con el medioambiente, pero aquella edición solo fue una toma de contacto con la realidad de los países y sus políticas. “El camino recorrido desde la COP1 de Berlín en 1995 es amplio y profundo, pero a pesar de los fracasos en alcanzar acuerdos en las cumbres que siguieron, todas han aportado elementos para encontrarnos a finales de 2019 en los umbrales de la entrada en funcionamiento del Acuerdo de París”. A veces se le achaca a la COPs su falta de utilidad y se incide en su papel como fuente generadora de gastos y emisiones por los viajes de las 25.000 personas que acuden, sin alcanzar las soluciones requeridas para combatir y atacar el cambio climático.

Entre los objetivos que planearán sobre la cumbre de Glasgow están acelerar la acción climática para el cumplimiento del Acuerdo de París y demostrar la urgencia y las oportunidades de avanzar hacia una economía neutra en carbono. “Hay consenso en que tenemos que hacer más para que sea posible limitar la temperatura a +1.5ºC

Juan Carlos Ramos

Profesor de Energías Renovables y Medio Ambiente