“La coherencia, ante todo”, han declarado los respectivos portavoces.
En un giro inesperado y hasta surrealista, los concejales del Partido Popular y Vox en Rivas Vaciamadrid han lanzado una moción en el Pleno municipal renunciando a todos los beneficios sociales y laborales que los sindicatos de clase han conseguido en los últimos 150 años. Según los ediles, esta medida ha sido tomada para exigir coherencia a la izquierda, algo que, en sus propias palabras, “no nos ha dejado más remedio que renunciar a estos beneficios para poder criticar abiertamente a los sindicatos”.
Entre los beneficios a los que, paradójicamente, los concejales han decidido renunciar se encuentran algunos tan fundamentales y universales como la jornada laboral de 40 horas en lugar de 48, la prohibición del trabajo infantil, las vacaciones pagadas, el derecho a la huelga, y hasta la posibilidad de que un capataz castigara físicamente a sus empleados. “Vamos a demostrar que la coherencia es más importante que el bienestar laboral”, afirmaron con orgullo los líderes de ambos partidos en el Ayuntamiento.
Uno de los concejales, visiblemente emocionado, manifestó: “Llevamos años criticando a los sindicatos por ser unos ‘comegambas’ que solo buscan su propio bienestar. Pero siempre nos quedaba la duda de si habíamos entrado en su juego aceptando esos supuestos beneficios sociales que no benefician a la hostelería. Por ello, vamos a renunciar a todos esos privilegios.” Entre risas y aplausos, el mismo concejal añadió: “¡A trabajar 48 horas a la semana y, si es necesario, que el capataz nos dé un azote para que aprendamos a no andarnos por las ramas!”
La moción, que ha dejado boquiabiertos a muchos, también incluye la eliminación de cualquier tipo de seguro de desempleo y la vuelta a las condiciones laborales del siglo XIX. “Es crucial que demostremos que no necesitamos todas esas conquistas sindicales para ser productivos y felices”, afirmó otro edil. “Y si nuestros jefes quieren que trabajemos 16 horas al día, pues lo haremos, ¡por la coherencia!”.
Este nuevo episodio en la política de Rivas Vaciamadrid ha generado una oleada de reacciones en redes sociales, desde el asombro hasta la carcajada. Algunos internautas han sugerido que, ya puestos, los concejales del PP y Vox deberían también renunciar al derecho a vacaciones pagadas y a cualquier tipo de compensación por horas extras. Otros se preguntan si en el siguiente Pleno propondrán la vuelta a los gremios medievales y al diezmo obligatorio.
Mientras tanto, los sindicatos, observan con una mezcla de incredulidad y diversión esta última maniobra política. “Si esto no fuera tan ridículo, sería trágico”, comentó un representante sindical. “Pero, en fin, si quieren demostrar coherencia renunciando a derechos que costaron sangre, sudor y lágrimas, que lo hagan. Nosotros seguiremos luchando por mejorar las condiciones de todos los trabajadores, incluso las de estos concejales iluminados. Por nuestra parte, no vamos a renunciar a las vacaciones de Semana Santa y a las de Navidad, siendo mayoritariamente ateos.
Sin duda, esta moción será recordada como un hito en el surrealismo político de Rivas Vaciamadrid. ¿Qué será lo próximo? ¿Proponer el regreso de la servidumbre y el feudalismo? Solo el tiempo lo dirá.









