Cinco restaurantes en Rivas para cenar en San Valentín

Restaurantes en Rivas

Hacemos una selección de locales para celebrar el amor (por la comida) sin salir del municipio.

Cualquier excusa es buena para recomendar restaurantes en Rivas donde se cena rico y el ambiente permite tener una buena conversación. El día de San Valentín también. No importa si vamos en pareja, con algún amigo o que uno/a elija darse un capricho y cenar con la única compañía verdaderamente necesaria: uno mismo. 

En Rivas tenemos un buen puñado de restaurantes con una carta seductora a los que salir a cenar cualquier noche, incluida la del 14 de febrero. Aquí va una selección de cinco propuestas para todos los gustos. 

Buga: los placeres de la carne

Foto: Buga.

Este restobar lo tiene todo para triunfar en una cena con quien más quieres. Buga (Avenida de Aurelio Álvarez, 7) tiene una carta variada donde puedes encontrar desde ceviches de corvina a udón salteado, huevos trufados con foie o callos. Si no quieres complicarte, puedes pedir ensalada o hamburguesa, pero su especialidad son las brasas. Por eso, si llevas por bandera el lema “cuanta más carne, mejor”, puedes optar por un entrecot de ternera o grandes piezas de Tomahawk o T-Bone para compartir y regado con un tinto.

Su local de dos plantas con diseño industrial también contribuye a crear un buen ambiente. Además, tienen terraza para los que no le temen al frío.

Maroma: amor al mar

Foto: Maroma.

Si eres más de pescado que de carne, Maroma puede ser una buena opción. Tienen atún en todos sus formatos (en tartar, lomo, ceviche…), carabineros, zamburiñas, almejas en salsa verde, chocos, chopitos y muchos platos que puedes ver (literalmente, porque van con fotos) en su web. Puedes redondear la noche con helado artesano de gintonic, maracuyá o violeta.

Si eres un marinero solitario y no te convence el plan en pareja, puedes acudir cualquier mañana y pedir un buen maromo ibérico. Volverás a casa satisfecho tras haber disfrutado de su tostada con tomate recién rallado y jamón ibérico.

Rangoli: sabores de la India

Foto: Rangoli

Una decoración sorprendente y muy cuidada, una comida sabrosa y unos camareros dispuestos a guiarte en tu aventura por los sabores de India. Rangoli (Avenida de Pablo Iglesias, 83) lo tiene todo para ser un acierto seguro. Su propuesta es de lo más seductora, desde la estética del local hasta el sabor de sus plantos.

En su carta encontrarás las típicas samosas, todo tipo de tandooris, currys de pollo, cordero o pescado, arroz basmati con distintas combinaciones… y varios postres entre los que se encuentra el tradicional gulab jamun. Puedes regarlo todo con cerveza india Cobra o Kingfisher o con algún vino de su carta.

La Lumbre : mediterráneamente

Foto: La Lumbre.

En La Lumbre (Avenida Pablo Iglesias, 79) siguen la filosofía del “buen vivir y del buen comer” que inspira desde hace siglos a los pueblos del Mediterráneo. Por eso, muchos de sus sabores te sonarán familiares: croquetas de jamón, morcilla de arroz, pulpo… Estos productos conviven en su carta con apuestas de la cocina americana como el lobstar de langostino (un brioche “hot dog”) o una hamburguesa 100% angus glaseada en salsa barbacoa.  Nada mejor para practicar el “buen amar” que llevar a tu persona favorita a disfrutar de una cena especial.

Pero llamándose La Lumbre, su especialidad no puede ser otra que las brasas. Tienen costillar de buey y de cerdo, espetos de solomillo, chuletón de vaca o pollo a la parrilla. Para no tener que elegir, puedes optar por la parrillada de carne para dos y te servirán una tabla de entrecôte, costillar a baja temperatura, morcilla de arroz, pollo deshuesado y chorizo criollo con dos guarniciones a elegir. 

La senda: un lugar para volver

Foto: La senda Omaña.

La Senda de Omaña (Jovellanos, 48) es un local donde tomar un vino y picar algo relajadamente mientras disfrutas de buena conversación y buena comida. Tienen una carta con platos para todos los gustos. Como no hay nada más romántico que compartir, puedes cenar de tapas pidiendo cecina de léon ahumada, puerros confitados, croquetas de boletus o una tabla de quesos del país. 

Si prefieres algo contundente, tienes ñoquis, guiso de callos, magret de pato o hamburguesa de cebón. Todo depende de los gustos de tu comensal y del hambre con el que salgas esa noche.

¿Quieres recomendarnos un restaurante? Escríbenos a ocioycultura@zarabanda.info .

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