Artículo de opinión de Mónica Carazo, vicealcaldesa y concejala del PSOE, sobre los campamentos y otras políticas municipales.
En la última encuesta realizada por el Ayuntamiento de Rivas para la valoración
que la ciudadanía hace de los servicios públicos municipales, hay dos que destacan en cuanto a la nota que les otorgan los vecinos y vecinas que han sido consultados: los deportes (7,7) y los servicios de atención a la infancia (7,2). A este buen balance contribuyen, sin duda alguna, los campamentos municipales de deportes e infancia que se organizan cada verano, como buen ejemplo de políticas de conciliación que pone en marcha el Gobierno municipal.
Campamentos municipales: ocio infantil y apoyo a la conciliación familiar
Estos campamentos, que son motivo de orgullo para la ciudad, se desarrollan durante los meses de junio, julio y agosto. Tienen distintas opciones, en función de las edades y del interés de los propios niños y niñas, y van desde las colonias deportivas a la práctica del tenis o el pádel, pasando por la ludoteca o la piscina en el caso de los campamentos de deportes. En los campamentos urbanos de
infancia, que se celebran en los colegios públicos, se incluyen incluso estancias
en Extremadura o Cantabria. Todos ellos incluyen la posibilidad de contratar el
servicio de acogida, para las familias más madrugadoras, y también el comedor.
En definitiva, no solo se trata de un programa de ocio infantil para el verano, sino también de un buen programa de conciliación familiar, que supone un esfuerzo que en el Ayuntamiento de Rivas asumimos con gusto y con la convicción de que, entre nuestras tareas, está la de hacer más fácil la vida a las familias de Rivas.
Frente a los recortes autonómicos, respuesta local con compromiso social
Una actitud que choca con la del Gobierno del PP en la Comunidad de Madrid, que ha reducido las becas de comedor en periodos no lectivos en un 90%, pasando de los 2 millones a los 200.000 euros desde que Isabel Díaz Ayuso es presidenta. Son becas de las que se benefician las familias que cobran la Renta Mínima de Inserción o las madres de hijos y e hijas víctimas de la violencia machista. Ante esta circunstancia tan grave, el Gobierno de Ayuso no ha dudado en echar balones fuera y en echar la culpa a los ayuntamientos. Es a lo que suelen acostumbrar, a echarle la culpa al resto de su propio desgobierno.
En este caso, como en otros muchos, mientras la administración regional rehúye de sus obligaciones, los ayuntamientos damos la cara. En Rivas respondemos a las necesidades de las familias y les ofrecemos alternativas, también a las que más lo necesitan. En ese sentido, se han bonificado el coste del comedor a 135 niños y niñas de los campamentos de infancia y también de deportes. Es cuestión de voluntad política y de gobernar para todos y todas, sobre todo para quienes más necesitan de los servicios públicos y de la administración.









