El Ayuntamiento de Rivas canalizará la ayuda a través de Cruz Roja para atender la emergencia humanitaria
El Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid ha aprobado una ayuda extraordinaria de 6.000 euros para apoyar a la población afectada por los terremotos registrados en Venezuela a finales del pasado mes de junio. La aportación se destinará a labores de emergencia a través de Cruz Roja Española, entidad con la que el Consistorio mantiene un convenio de colaboración para actuaciones de cooperación internacional.
La medida busca contribuir a la respuesta humanitaria tras una catástrofe que ha causado víctimas mortales, miles de personas heridas y cuantiosos daños materiales en distintas zonas del país. La financiación municipal se enmarca en la partida de cooperación del Ayuntamiento y pretende reforzar la atención a las personas damnificadas en los primeros momentos de la emergencia.
Atención sanitaria, agua y refugio entre las prioridades
Según la información facilitada por Cruz Roja Española, las principales necesidades sobre el terreno pasan por garantizar la atención sanitaria de urgencia, el acceso a agua potable, alimentos, refugios temporales y apoyo psicosocial para las personas afectadas. La organización también señala que las réplicas registradas tras los seísmos siguen dificultando las tareas de rescate y asistencia.
La aportación económica permitirá reforzar la capacidad de intervención de Cruz Roja y facilitar la movilización de recursos destinados a las comunidades más afectadas por los terremotos.
La cooperación internacional, una línea de actuación municipal
Con esta decisión, el Ayuntamiento de Rivas vuelve a recurrir a su presupuesto de cooperación internacional para responder a una crisis humanitaria fuera de España. Este tipo de ayudas se dirige a situaciones de emergencia que afectan especialmente a poblaciones en condiciones de mayor vulnerabilidad y se canaliza habitualmente mediante organizaciones especializadas en ayuda humanitaria.
La actuación aprobada por el Consistorio pretende contribuir a cubrir las necesidades más urgentes de la población afectada en Venezuela, donde las labores de asistencia continúan mientras se evalúa el alcance definitivo de los daños provocados por los terremotos.




