Según un estudio, el ‘hach’ implica caminar largas distancias a diario, lo que será más peligroso con el aumento de temperaturas en Arabia Saudí
La peregrinación del Hach a La Meca (Arabia Saudí) es uno de los cinco pilares del islam y el sueño de toda la vida para muchos musulmanes, pero esa actividad se está volviendo más peligrosa por el cambio climático, que aumenta el riesgo de agotamiento por calor y por golpes de calor.
Así lo aseguran Clair Barnes y Friederike Otto, del Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres (Reino Unido) y científicas de World Weather Attribution (WWA).
Todos los musulmanes con capacidad física y económica para hacerlo realizan el ‘hach’ al menos una vez en la vida. Este año, esa peregrinación se celebró del 24 al 29 de mayo, tradicionalmente una época del año más segura y con temperaturas más suaves que los abrasadores meses de verano de junio a septiembre.
Los peregrinos suelen caminar largas distancias a diario, lo que dificulta enormemente la actividad en condiciones de calor extremo.
La fecha del ‘hach’ se rige por el calendario lunar islámico. se celebra cada año durante el mes de Dhu al-Hijjah -el 12º y último mes del calendario islámico- y los rituales principales tienen lugar entre los días 8 y 13 de ese mes.
Dado que el calendario islámico se basa en la luna, es 10 u 11 días más corto que el calendario gregoriano solar, utilizado en la mayor parte del mundo. Por consiguiente, las fechas del ‘hach’ se adelantan cada año en relación con las estaciones. A lo largo de un ciclo de aproximadamente 33 años, esta peregrinación abarca todas las estaciones, desde los meses más fríos del invierno hasta el calor extremo del verano.
NUEVOS PATRONES
Pero el cambio climático ha alterado esos patrones. Las temperaturas en Arabia Saudí están aumentando antes cada año y alcanzan extremos más peligrosos, lo que hace que la peregrinación sea cada vez más peligrosa no solo en los meses de verano, donde en 2024 más de 1300 peregrinos perdieron la vida cuando el ‘hach’ comenzó a mediados de junio y las temperaturas alcanzaron los 51 grados, sino incluso durante los meses de primavera.
Barnes y Otto demuestran en el estudio que para los peregrinos que pasan entre 20 y 30 horas al aire libre, a menudo caminando entre multitudes densas, el riesgo de agotamiento por calor y golpe de calor se está volviendo mucho más grave a principios de año, con temperaturas que ahora alcanzan en mayo niveles que solo se veían entre junio y agosto en las décadas de 1960 y 1970, debido al cambio climático provocado por el ser humano.
El clima de Arabia Saudí siempre ha sido extremadamente caluroso y las peregrinaciones del ‘hach’ que coinciden con los meses de verano conllevan desde hace tiempo riesgos de insolación y otras enfermedades relacionadas con el calor.
A medida que las temperaturas aumentan debido al cambio climático, estos peligros se agravan. En respuesta, las autoridades saudíes han puesto en marcha amplios planes de acción contra el calor, que incluyen pasarelas sombreadas, estaciones de refrigeración, sistemas de nebulización y servicios médicos ampliados, lo que ha contribuido a reducir los casos de insolación y otras enfermedades relacionadas con el calor entre los peregrinos.
El estudio del WWA señala que las temperaturas medias diarias durante mayo de 2026 eran casi tan altas como las registradas entre junio y agosto del periodo 1970-1990, llegando a alrededor de 31,2 grados en La Meca. Esto significa que lo que solía ser una época del año considerablemente más fresca y, por lo tanto, más segura para el ‘hach’, ahora es tan peligrosa como lo era el pleno verano.
Además, las temperaturas máximas diarias de mayo de 40 grados, históricamente más típicas de los meses de verano de junio, julio y agosto, se han vuelto mucho más comunes en comparación con un mundo 1,3 grados más frío. Ahora se espera que esos valores se produzcan en mayo cada dos o tres años. Las temperaturas máximas de mayo también son ahora aproximadamente dos grados más altas.
MÁS CALOR
El estudio recalca que las temperaturas medias de mayo son ahora 3,5 grados más altas de lo que habrían sido en un clima 1,3 grados más frío. Si bien la temperatura media de mayo de este año, de 31,2 grados, es bastante común en el clima actual, estas temperaturas son ahora mucho más probables que en un clima preindustrial.
Se prevé que las temperaturas medias de mayo superiores a 32 grados -la temperatura media del verano entre 1970 y 1990- se produzcan ahora la mayoría de los años, lo que pone de manifiesto que el cambio climático adelanta el calor extremo.
Si bien las autoridades saudíes han implementado diversas medidas para mitigar el calor y reducir los riesgos asociados durante el ‘hach’, el acceso a estas protecciones no ha sido uniforme. En particular, los peregrinos sin permisos oficiales pueden tener un acceso limitado a alimentos seguros, agua potable, infraestructura de refrigeración y asistencia médica.
Algunas investigaciones han demostrado que esta tendencia se intensificará a medida que el planeta se calienta. Un estudio reveló que, si las temperaturas globales aumentan 3 °C para finales de siglo (consistente con las actuales políticas climáticas mundiales), el 97% de todas las peregrinaciones del ‘hach’ se realizarían durante períodos en los que se esperan temperaturas peligrosas en La Meca.
Por lo tanto, una transición rápida hacia fuentes de energía alternativas es esencial para evitar peregrinaciones del ‘hach’ cada vez más peligrosas, según el estudio.




