Nueva entrega de nuestro crítico cinematográfico por excelencia, Mr. Bela Vhista.
Hay muchas veces en que las películas por diversas circunstancias no llegan a alcanzar el favor del público y son vilipendiadas y relegadas al olvido, catalogadas de mediocres o malas incluso antes de estrenarse. Este es el caso del programa triple que les propongo. Tres películas que se la pegaron en taquilla y que, sin embargo, son superiores y más divertidas que algunas coetáneas que triunfaron en las salas. Cuando fui a verlas en los primeros días de su estreno, me encontré en el cine acompañado solo por mi familia y algún otro espectador, que estaría preguntándose porqué estábamos solos y temiéndose lo peor. Y no estoy hablando de la última del Capitán América y su nuevo mundo, que no he podido ni terminarla. Mi tiempo vale mucho más.
El sorprendernos con lo bien que nos lo habíamos pasado tras tener el temor de ver un nuevo bodrio, es motivo más que suficiente para reivindicarlas y para pedir que aquellos que tienen un mal concepto de ellas les den una nueva oportunidad.
No son Ciudadano Kane, ni mucho menos, ni lo pretenden, pero si las hubiera visto de joven un sábado por la tarde, habría sido uno de los mejores días de mi vida. Por eso les propongo este programa triple, que espero que les haga retornar a su infancia y juventud, cuando la felicidad total era una tarde de cine de barrio con amigos y golosinas.
En primer lugar, Speed Racer (2008), de las Wachowski, basada en una popular serie de dibujos animados de los sesenta, donde vemos las aventuras de Speed Racer, un piloto de carreras temerario y obsesionado con su hermano, el legendario Rex Racer, muerto en un accidente durante una carrera. Speed debe luchar por el negocio automovilístico familiar, enfrentándose a las poderosas Industrias Royalton y su despótico dueño, y descubriendo por el camino que las carreras más importantes están siendo manipuladas. Si Speed quiere salvar el negocio familiar y el deporte que ama, tendrá que ganarle la carrera a Royalton.
La segunda es John Carter (2012). John Carter, un veterano capitán del ejército confederado, es enviado misteriosamente a Marte, donde deberá luchar por la supervivencia de sus habitantes, ayudado por la princesa Dejah Thoris y de Tarkas. Una aventura repleta de peligros con sabor Pulp, adaptación de la primera novela fantástica de Edgar Rice Burroughs ‘Una princesa de Marte’.
La tercera es El Llamero Solitario (2013). Un indio llamado Toro encuentra al único superviviente de un grupo de Rangers de Texas masacrado por una banda de forajidos. El Ranger se convertirá en el «el llanero solitario», que junto a su caballo Silver y su nuevo ayudante, Toro, recorrerán el viejo oeste para vengarse de los forajidos y hacer triunfar la justicia. Es como si fuera lo mejor de Piratas del Caribe en clave western.
¿A qué esperan para coger sus golosinas e ir con sus amigos a ver este programa triple?









