El dispositivo, operativo hasta el 31 de marzo, prevé alertas por SMS y recomendaciones básicas para reducir riesgos.
La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha la novena edición del Plan de Vigilancia y Control de los Efectos del Frío en la Salud, una estrategia destinada a minimizar el impacto de las bajas temperaturas en mayores, lactantes, enfermos crónicos y personas en situación de vulnerabilidad. El dispositivo estará operativo hasta el próximo 31 de marzo bajo la coordinación de la Dirección General de Salud Pública .
Según detalla el documento oficial, «el objetivo es reducir los efectos perjudiciales y las patologías asociadas a las bajas temperaturas», ya que el frío intenso puede agravar dolencias cardiovasculares y reumáticas, además de favorecer enfermedades respiratorias como resfriados, infecciones bronquiales y gripe. Estos efectos, señala la nota, suelen aparecer aproximadamente una semana después de la exposición continuada al frío .
El plan establece tres niveles de riesgo —Normalidad, Precaución y Riesgo Alto— determinados por las temperaturas mínimas previstas en los observatorios de la Agencia Estatal de Meteorología. El nivel máximo se activa cuando los termómetros descienden hasta 1,9 grados centígrados .
Para facilitar la información a la ciudadanía, la Comunidad ofrece alertas gratuitas mediante SMS enviando el texto ALTAFRIO al 217035, así como la suscripción al boletín de información sobre olas de frío a través de su web institucional. «Queremos que los madrileños dispongan de avisos inmediatos ante episodios de frío extremo», subraya la administración regional en la nota. También se difundirán mensajes a través de los perfiles oficiales en la red social X, @ComunidadMadrid y @012CMadrid .
El plan incluye además la monitorización diaria de la mortalidad y de las urgencias atendidas en la región, así como la constitución de una Comisión Técnica de Coordinación con presencia de distintas consejerías, Protección Civil y el Ayuntamiento de Madrid, encargada de organizar intervenciones específicas cuando sea necesario .
Recomendaciones a la población
La Consejería de Sanidad insta a consultar la previsión meteorológica antes de salir de casa y usar ropa de abrigo resistente al viento y la humedad, así como prendas no excesivamente ajustadas bajo el abrigo. También aconseja proteger cabeza y manos, y utilizar calzado resistente al agua y antideslizante para evitar caídas, especialmente en personas mayores .
Asimismo, recuerda la importancia de mantenerse seco, vigilar a personas vulnerables del entorno y contactar con el 112 o los servicios sociales si se detecta una situación de riesgo. En los hogares, se recomienda asegurarse del correcto funcionamiento de estufas y braseros para prevenir incendios o intoxicaciones por monóxido de carbono, así como mantener una temperatura interior de entre 20 y 22 grados. «Un buen aislamiento térmico es clave para una adecuada protección en el hogar», recoge el documento .









