Abordamos hoy una constelación algo débil, pero con unos alrededores bastante visibles que nos permiten situarla. La peculiaridad de esta constelación es que existe en el cielo con nombre “duplicado”, porque hay dos asterismos muy parecidos en ambos hemisferios. La Corona Borealis y la Corona Australis, que como su nombre indica significan respectivamente “del Norte” y “del Sur”.
Conocida en la antigüedad, la Corona Australis fue llamada Sertum Australe («Guirnalda del Sur«), nombre asignado por el astrónomo francés Jérôme Lalande en el siglo XVIII. La foto 1 es un montaje en el que se ven las dos coronas que son muy parecidas, a excepción de la estrella “Theta” algo más alejada de la austral. En conjunto es algo más débil que su hermana del Norte.
La Corona Australis se sitúa entre las latitudes 40° N y 90° S, lo que significa que podemos ver la constelación desde todos los países del hemisferio sur y algunos países del hemisferio norte (es evidente que por la noche), siendo visible en América, Europa, África, Australia, Japón y la Antártida, e invisible (zona más blanca de foto 2), en Canadá, la mitad de Europa (Reino Unido, Austria o Noruega) y tampoco en Rusia, Groenlandia y Alaska.
Contiene oficialmente 46 estrellas, de las cuales 6 forman la figura principal de la constelación, estás son Alfecca Meridiana, Beta Coronae Australis, Gamma Coronae Australis, Delta Coronae Australis, Zeta Coronae Australis y Theta Coronae Australis.
- Alfecca Meridiana (α Coronae Australis) es la estrella más brillante de la constelación Corona Australis con mag. aparente de +4,10. Tiene una masa aproximada de 2,3 masas solares, está a unos 130 años-luz y se encuentra en la mitad de su vida en la secuencia principal (Diagrama Hertzsprung-Russell).
- Beta Corona Australis es una gigante naranja muy luminosa cuya temperatura superficial es de 4570 Kº, de gran tamaño, su radio es 39 veces más grande que el radio solar. Tiene casi el mismo brillo que la estrella “alfa” (4,12 mag.) e igual visibilidad. Está a unos 510 años-luz de nosotros.
- La tercera estrella en brillo es una estrella binaria Gamma Corona Australis, son dos enanas amarillas que se orbitan mutuamente en 121,76 años. Su mag. visual es 4,23 y está a 58 años-luz.
- Le sigue en brillo ε Coronae Australis una estrella con magnitud 4,83 que es la “binaria de contacto” más brillante del hemisferio Sur. Su peculiaridad es que son dos estrellas que están tan próximas que llegan a tocarse o a fusionarse de manera que comparten su capa exterior de gas.
- Cabe destacar a ζ Coronae Australis, una estrella rodeada por un disco de polvo a su alrededor, que posiblemente de lugar a un sistema planetario en un futuro muy lejano.
- Finalmente es notable una estrella que se encuentra en la primera fase de su formación: se trata de R Coronae Australis, estrella muy joven que aún no ha entrado en la secuencia principal. Acompaño una fotografía espectacular (foto 3) de esta región de formación estelar, por gentileza del Observatorio Europeo del Sur, situado en La Silla (Chile), del que hemos hablado más de una vez en estos artículos.
Entre los llamados, objetos de “cielo profundo”, caben señalar dos objetos:
- La propia R Cor. Australis, con sus nubes de gas y estrellas en formación. Se trata de una “nube” oscura con nebulosas de reflexión, objetos Herbig-Haro y algunas estrellas muy jóvenes. Se encuentra a unos 430 años-luz de distancia.
- Y dentro de R. Cor. Australis la Nebulosa de reflexión NGC 6729, que muestra variaciones irregulares en brillo y forma. Esta nebulosa en forma de abanico se abre desde la estrella R Coronae Australis hacia la estrella T CrA al sureste (foto 4).
- La constelación también contiene dos notables cúmulos globulares: NGC 6541 y NGC 6723. Su observación nos lleva directamente a los confines del Universo, por su distancia y antigüedad.
Por último y con el fin de situar a Cor. Australis os diré que las constelaciones limítrofes son: Sagitario, Escorpio, Ara y Telescopio.
La mejor época para ver esta “corona” depende de donde estemos situados. Corona Australis se encuentra muy cerca del Sur, por lo que para los observadores de este hemisferio es visible casi todo el año, pero su punto más alto en el cielo, o culminación, a mediados de julio y todo agosto lo convierte en una oportunidad única para verla en el cielo de invierno en el hemisferio Sur y en el cielo de verano en el Norte, por ejemplo, en las Islas Canarias.
Hay tantos hermosos y “afortunados” lugares para seguir…¡¡Mirando al Cielo Sur!!












