OPINIÓN

Artículos de Rocío Gallego-Largo sobre referentes culturales.

El legado de Jesús de Nazaret

Artículo de opinión de Rocío Gallego-Largo

Jesus de Nazareth

Si el término misericordia, significa, en su literalidad, del latín misericordiais virtud que inclina el ánimo a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenos.

Jesús de Nazaret ha sido determinante para la historia de la humanidad, cultivando valores tanto en el ámbito del derecho, como en el ámbito religioso, es decir, de las diversas ramas que se derivan del conocimiento humano: el Derecho.

En Roma, la expresión: «Senatus Populusque Romanus«, se traduce como «El Senado y el Pueblo Romano» en español. En el contexto religioso, especialmente en la Semana Santa, se utiliza como una insignia para recordar la época del Imperio Romano en la que transcurrió la Pasión de Jesucristo.

Trascendiendo las normas estatutarias propias del ámbito de la Iglesia Católica (el Derecho Canónico), con la importancia que este ordenamiento jurídico tuvo en la evolución general del Derecho, los valores impartidos por Jesús asentaron las bases de las relaciones internacionales, y por ende del Derecho Internacional Público.

  • Los valores de Jesús recogieron la eliminación de la esclavitud, tratar a todos los hombres por igual, configurándolo más tarde como derecho fundamental.
  • La importancia de practicar la caridad a los demás, lo que se traduce en la eliminación de los conflictos bélicos, conocidas como “leyes de guerra”, consagrado por el Derecho Internacional Humanitario, en los Convenios de Ginebra, así como en sus Protocolos Adicionales.
  • La prohibición del uso de la guerra donde Naciones Unidas cobra una especial relevancia como medio para resolver las controversias, y la necesidad de agotar todas las vías pacíficas, a través de la mediación y la diplomacia, se hallan en las enseñanzas de Jesús, descartando como prioritaria la respuesta violenta ante un acto de agresión; se encuentran los principios de salvaguarda de la seguridad y de la vida, de minimización de las víctimas en los conflictos armados, de establecimiento de zonas neutrales o de seguridad; en definitiva, del Derecho Internacional Humanitario.

El perdón como justicia, amor y acto de misericordia, liberando al pecador de toda culpa pudiendo deberse a una ofensa, un castigo o delito lo que en el ámbito del Derecho Penal refiere a la extinción de la responsabilidad penal, eximiéndolo de toda responsabilidad, consagrado en el art.130 CP, a través de una óptica resocializadora de la norma jurídico-penal.

La ética y la moral de Jesús nos sumerge en estos dos conceptos mayores sanciones versus mayores libertades. Prevalece una tensión entre posiciones opuestas frente a diversos temas que se refieren a la forma de vivir: la sexualidad, la libertad, el desarrollo de la personalidad, el respeto, los derechos desde una posición individualista responsable y una irresponsable.

El concepto de la libertad es crucial al referirse a las decisiones, a los modelos, a la responsabilidad y corresponsabilidad. La razón y el pensar por sí mismos hacen referencia a la libertad, entendida como autonomía; este concepto adquiere importancia en la concepción de la ética desde la Modernidad, la libertad es la condición ontológica de la ética.

Volver a la reflexión; es un llamado del filósofo Heidegger en 1955 en su discurso “Serenidad”: “La falta de pensamiento es un huésped inquietante en el mundo de hoy entra y sale de todas partes”.

Es importante repensar en los valores que Jesús de Nazaret nos dejó como legado, donde volver a los pensadores griegos cuando se refieren a la idea socrática del “cuidado de sí mismo” y la taxonomía aristotélica “saber pensar, saber vivir bien y saber hacer”.

Estas trascendentes implicaciones en la filosofía de Jesús de Nazaret en el ámbito filosófico-jurídico en la sociedad en que nos toca vivir deben volver a reflexionarse, ya que su conocimiento permite alcanzar la razón sobre el progreso y su verdad, esencia de la justicia social: donde en la mitología romana “ Spes” (Esperanza), es la última esperanza para la humanidad.

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.»

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