Vecinos de la Cañada Real denuncian al comisionado de la Comunidad de Madrid por aprovechar los vertidos de tierras en sus viviendas para forzar su marcha

 

Un grupo de vecinos del Sector 6 de la Cañada Real presentarán hoy una denuncia en los madrileños juzgados de la Plaza Castilla contra el comisionado de la Comunidad de Madrid para esa zona, Markel Gorbea, y la Asociación de Excavadores y Transportistas de la Construcción de la Comunidad de Madrid (Amaexco) por “los delitos contra la ordenación del territorio, contra el medioambiente y coacciones inmobiliarias” en torno a sus viviendas, donde se producen vertidos de tierras de todo tipo sin control, con el objetivo de aislarles y forzar su marcha.

Los denunciantes emitieron un comunicado este lunes en el que explicaron que en la conocida como “zona sin asfaltar” del Sector 6 de la Cañada Real se está produciendo desde hace años “un negocio de movimiento de tierras de un volumen extraordinario que se va expandiendo al margen de la legalidad, sin control ambiental, con manejo y enterramiento de materiales contaminantes y con la connivencia de las autoridades que deberían vigilarlo”.

Destacaron que los responsables de estas actividades, “en colaboración con las autoridades de la Comunidad de Madrid”, en concreto con el comisionado para la Cañada Real, “están forzando la salida rápida de los residentes históricos de la zona en un atropello continuado de sus derechos que podría ser constitutivo de delitos de coacciones inmobiliarias”, ya que “con cada expulsión se gana terreno para continuar con el depósito de tierras”.

Los denunciantes son vecinos que se instalaron en la Cañada Real Galiana de Madrid hace más de 30 años, un tiempo durante el cual han pagado la preceptiva contribución municipal. En los terrenos donde se encuentran sus viviendas y las zonas adyacentes más de 500 camiones de Amaexco entran diariamente para depositar tierras traídas de obras de la construcción realizadas en todo Madrid.

Al mismo tiempo, según los afectados, Markel Gorbea visita la zona para “pedirles a los vecinos que abandonen la zona cuanto antes, que vienen sufriendo un continuo hostigamiento práctico para abandonar sus viviendas sobrepasando y sin respetar las mínimas garantías legales”.

A su vez, el movimiento de tierras “viene enterrando literalmente los escombros sin control”, entre los que se encuentran “materiales peligrosos y contaminantes”, como uralitas, ferrallas, chatarras y electrodomésticos, en una zona que forma parte del Parque Regional del Sureste.

Los denunciantes expusieron que los hechos denunciados se suman al conflicto por el corte de luz que desde hace dos años afecta a más de 4.000 personas.