La decisión del Ayuntamiento de Rivas de poner en marcha 21 kilómetros de carriles bici ha soliviantado a una buena parte de los ripenses. Esto supone que una gran idea ha generado un gran rechazo de los vecinos. Alguien se está equivocando y yerra en sus valoraciones sobre este asunto. 

Sacar coches de las calles, contribuir a que se respire un aire mejor (lo que redundará en beneficio de la salud pública) y hacer unas ciudades más saludables donde el protagonismo lo tenga el ser humano y no la contaminación es, sin duda, una gran iniciativa y el proyecto de los carriles bici va en este sentido.

Muchos consideran que un gran proyecto si está mal ejecutado y no muy bien diseñado se convierte en un obstáculo. Se ha hecho sin consultar con el vecindario. Recuerdan que ellos trabajan fuera del municipio y que no van al curro en bici, como le sucede a un buen número de los casi 100.000 ripenses, y dicen que la instalación de estos carriles provoca atascos en las salidas y más contaminación ambiental. Otros dicen que se podría haber puesto sobre la mesa hacerlos reversibles y mantenerlos los fines de semana para fomentar la movilidad en bici.

Además, no se ha tenido en cuenta la carga y descarga y se han desplazado algunas zonas de aparcamientos para personas con alguna discapacidad, lo que añade otro problema más a este colectivo de ripenses con movilidad reducida. Se quejan de que no hay suficientes plazas de aparcamiento destinadas a este fin. 

El Ayuntamiento no informa de si se cumplen o no los mínimos necesarios desde la decencia democrática. Algún edil de este Consistorio dice que se coloca una plaza para estas personas en la vivienda de cada una que lo solicita, sin darse cuenta de que las necesitan también ir al cine, al Miguel Ríos, al polideportivo, al restaurante o donde quiera cada una. 

Unos 2.000 ripenses se han manifestado para mostrar su rechazo a los nuevos carriles bici. Si este ‘marrón’ se alarga hasta las elecciones puede ser que una gran idea mal ejecutada castigue a sus ejecutores y que lo que venga no sea respetuoso con el planeta y se produzcan retrocesos medioambientales. Rectificar es de sabios. Ha faltado pedagogía y ha sobrado soberbia. ¿Recuerdan eso de ‘Todo para el pueblo, pero sin el pueblo’?. Si no hacemos nada contra el cambio climático, las generaciones futuras tendrán tantos problemas para respirar sano que todos acabaremos ahogados.

Nino Olmeda

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