¿Pero es que de repente nos hemos vuelto todos locos? ¡Ala, a pegar tiros…! A las órdenes de no sé quién y por razones que no entendemos o que nos han contado, que seguro son mentiras…

¿De verdad creemos que mandando a Ucrania fusiles, munición y lanzagranadas, los ucranianos podrán ganar alguna vez a los rusos?

Los rusos podrían haber entrado en Ucrania sin que los ucranianos pusieran ninguna resistencia (saben que no pueden ganar). O hacerlo como está ocurriendo, a base de tiros bombas y destrucción. El resultado será el mismo: invadirán Ucrania. La diferencia hubiera sido: sin ninguna víctima en el primer caso, o con miles de muertos y desplazados en el segundo. El final solo puede llegar mediante la negociación.

Solo si la OTAN se implica decididamente e interviene insitu en la guerra de Ucrania, enfrentándose directamente a los rusos, solo entonces, estos últimos se retirarían a su país. Pero una acción como esa tiene otras consecuencias.

Rusia y China son países aliados. China ya ha dicho que, ‘si Rusia es atacada, responderán en ayuda de sus aliados contra sus atacantes’. Y eso, sería la tercera guerra mundial, con consecuencias imprevisibles, o mejor no, consecuencias perfectamente previsibles: la destrucción del planeta y de la humanidad.

El pasado diciembre, Putin reclamó a la Unión Europea y a la OTAN un nuevo tratado que ‘redefiniera la arquitectura de seguridad en Europa’ (declaraciones de José Enrique de Ayala, General de la OTAN y miembro de la Fundación Alternativas). Pero estos, no quisieron escucharle.

Todos los medios de comunicación que a los occidentales nos llegan, sitúan a Putin como el agresor caprichoso y prepotente que quiere recuperar el antiguo espacio de la URSS. Y probablemente, Putin será un ególatra, narcisista y dictador. Hasta puede que esté loco, pero lo que no es, es el único culpable. EEUU, a través de la OTAN ha venido empujando constantemente, desde el final de la ‘guerra fría’, a la Unión Europea a ampliar sus fronteras hacia el este, acortando distancias para colocarse a las puertas del país de los rusos. Incumpliendo así, los acuerdos con Gorbachov.  EEUU exige a los europeos, que inviertan en más y más armamento y efectivos de la OTAN, una estructura militar que solo interesa y obedece a ellos. Es el frente atlántico de su propia estructura militar, la de EEUU.

Mandar armas a los ucranianos, con las que no puede derrotar al ejército ruso, solo sirve para alargar y alargar la guerra, los rusos no se irán y las milicias ucranianas les incordiarán mucho, incluso puede que les desgasten un poco. Pero claro, ahí es donde está el negocio, las fábricas de armamento seguirán fabricando y rearmando a las guerrillas y al depauperado ejército ucraniano, por supuesto de ninguna manera gratis, todo eso hay que pagarlo.

Los países limítrofes con Ucrania (estos son los integrados en la Unión Europea) acogerán a los millones de refugiados, la escalada verbal seguirá en increscéndo, de vez en cuando una mesa de negociación que no llegará a ningún acuerdo, los rusos pagarán los intereses de sus créditos muy altos y el gas procedente de ese país y que calienta a toda Europa, seguirá fluyendo. También a precios un poco más altos, eso sí (para pagar los intereses) y, por tanto, quienes pagamos también la guerra, somos los ciudadanos de a pie, que encima seguimos creyéndonos el cuento de los malos y los buenos…

Mientras siguen muriendo personas (en esta y las demás guerras). NO A LA GUERRA.

Nota: Los acuerdos de Baker-Gorbachov entre el entonces secretario de Estado de los Estados Unidos, James Baker, y el Secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, fueron unos compromisos alcanzados en febrero 1990 por dichos países en el contexto de la reunificación alemana según los cuales una Alemania unificada podría entrar en la OTAN pero ésta no se expandiría a ningún país más del hasta entonces Bloque del Este.

JM. del Castillo