La sociedad madrileña demostró el pasado 13 de noviembre que, con las cosas de comer, no se juega. Una marea de vecinos y vecinas, llegados de todos los puntos de la región, alzó la voz para decirle a la presidenta de la Comunidad de Madrid que la sanidad pública no se toca. La última ocurrencia de Isabel Díaz Ayuso y de su cuestionado consejero de Sanidad ha sido la de abrir sin médico algunas de las urgencias extra hospitalarias de la región. El caos organizado en torno a la designación de personal a cada uno de los centros, dejando desasistida a la población rural de Madrid, desembocó en una huelga y una manifestación histórica en Madrid, con una población harta de eslóganes sobre una libertad mal entendida.

Pese a los intentos desesperados del PP de Madrid de desprestigiar la protesta, de enfrentar a los médicos con los pacientes y de querer dar a entender que los cientos de miles de manifestantes eran izquierdistas peligrosos, achacando su mala gestión al Gobierno de España, el Gobierno regional se vio en la obligación de sentarse a negociar y de plantear una alternativa a un modelo de urgencias que no se sostenía por ningún lado. Gracias a la gran protesta ciudadana, y a pesar de que hay aún 29 centros de urgencias sin médicos, las urgencias extrahospitalarias de La Paz en Rivas vuelven a prestar servicio con personal médico, de enfermería y celadores, no sin dificultades.

En todo caso, la situación sanitaria de nuestra ciudad sigue siendo acuciante y no parece que los problemas que venimos arrastrando desde hace años vayan a tener solución a corto y medio plazo. Las últimas noticias que nos llegan desde la Consejería de Sanidad nos dicen que el cuarto centro de salud, una prioridad para esta ciudad y para los vecinos y vecinas del barrio de La Luna, no será  una realidad hasta 2027. Y teniendo en cuenta las experiencias que tenemos con este y otros gobiernos del PP en la Comunidad de Madrid, no podemos siquiera fiarnos de esta nueva promesa.

Así que, llegados a este punto, tendremos que seguir batallando por que se garanticen los derechos de nuestra ciudadanía. Pronto saldrán desde la derecha local a decir que al Gobierno municipal le gusta mucho confrontar con la Comunidad de Madrid y que en ese marco no se consiguen las cosas. La realidad es que la confrontación del pasado 12 de noviembre ha servido para tener médico de urgencias en nuestro centro de salud. Si el PP considera que reivindicar lo que es de justicia para Rivas es confrontar, ya les anuncio que sí, que seguiremos confrontando.

Mónica Carazo