El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó este miércoles a Nicolás Redondo Urbieta como “un gran español”, que contiene “la historia más brillante de nuestro país”, vinculada a “causas sociales” como la lucha por la igualdad y la “dignidad” de los trabajadores.

Sánchez se manifestó de este modo al visitar la capilla ardiente de Redondo Urbieta, instalada en la sede de UGT, sindicato que lideró durante más de dos décadas, además de haber sido diputado del PSOE durante varias legislaturas, hasta que dimitió en 1987 por desavenencias con el Gobierno de Felipe González por sus políticas presupuestarias y laborales.

En palabras del jefe del Ejecutivo, la biografía de Redondo “contiene la historia más dura, pero también la más brillante” de España, ya que fue “uno de los líderes que dieron voz a quienes tenían ansias de cambio” y “resume” la vida de muchos padres y abuelos.

Explicó que este mismo martes el actual secretario general de UGT, Pepe Álvarez, le avisó de que Redondo estaba en “una situación muy delicada”, aunque “ha sido una noticia que nos ha sorprendido a todos, por la rapidez, y nos ha conmocionado”.

Las tres características que Sánchez destacó de Redondo fueron “la lucha”, el “compromiso con la causa de los trabajadores” y “la dignidad”. “Su historia es la de un español vinculado a la integridad, la coherencia y la querencia a un país que cuando era pequeño, por desgracia, tuvo que abandonar”, añadió.

No obstante, el jefe del Ejecutivo resaltó que después retornó para que “hoy tuviéramos los derechos y libertades que su generación no pudo disfrutar cuando eran pequeños”.

“En momentos como el actual, que haya organizaciones sindicales que peleen, que luchen por la dignidad en todos los ámbitos, me parece que es una lucha no solamente clásica, sino muy actual”, apuntaló Sánchez.