Durante el recién terminado 2021, los españoles hemos asistido a un aumento continuado y explosivo del precio de la luz. Hace un año, mientras medio país sufría las consecuencias de la borrasca Filomena, el gobierno de PSOE y Podemos, que había prometido acabar con la pobreza energética, no adoptó ninguna iniciativa para atajar las descomunales subidas de la factura de la electricidad.

Seis meses después, implantó una serie de medidas que no tuvieron ningún efecto. Entraron en vigor unas nuevas tarifas que el propio Ejecutivo admitió que no iban a abaratar el precio de la luz, sino que se trataba de hacer un “ejercicio de pedagogía”. Realmente suponían un obsceno ejercicio de intervencionismo en la vida y en la capacidad de decisión de los españoles ya que el Gobierno nos dijo en qué momento del día, principalmente de madrugada, había que usar la lavadora o el lavavajillas.

Desde el verano pasado hemos ido batiendo récords en el precio de la luz cada día, mientras el Gobierno utilizaba la excusa de la Unión Europea para seguir sin hacer nada. La ministra Ribera llegó a afirmar que Europa no quería cambiar el modelo de fijación de precios de la energía, afirmación que la UE desmintió un día después.

El Gobierno también planteó la creación de una empresa pública para gestionar la energía a pesar de que las experiencias puestas en marcha por los gobiernos populistas de Barcelona o Cádiz en nuestro país, así como las experiencias internacionales, nos demuestran que una empresa pública no abarataría la factura de la luz e incluso podría agravar el problema.

Todo ello para no actuar sobre aquellos aspectos que configuran el precio de la luz y sobre los que sí tiene competencia directa puesto que el intervencionismo gubernamental es responsable de un 56,61% del coste de la factura (43,06% se debe a costes regulados y un 13,55% a los impuestos aplicados).

Dentro de los costes regulados, los incentivos a las energías renovables, que suponen un 39,44%; otro 40,33% se debe a los costes de redes de distribución y otro 20,23% a costes entre los que se encuentra el déficit tarifario anual.

Ante la inacción y las mentiras respecto a la escalada del precio de la luz, con la mayor subida de los precios en una década, que no sólo lastra la economía personal y familiar de los españoles sino que también pone en peligro la viabilidad de muchas empresas, es prioritario que el Gobierno de España ponga en marcha, de manera urgente las medidas para rebajar la factura de la electricidad propuestas por el Partido Popular y que contribuirían a reducir la factura de la luz un 20%.

En el Pleno del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid del pasado mes de septiembre, se ha tenido que modificar una de las bases de ejecución del Presupuesto municipal 2021 para ampliar el importe de Caja Fija destinado a la compra directa de energía (que costeamos todos los vecinos de Rivas), aumentándolo de 500.000 euros a 1.000.000 de euros. En cambio, no hemos escuchado del Gobierno municipal ni una sola crítica o exigencia al Gobierno central, para que tome medidas urgentes para rebajar el precio de la luz.

Nuevamente, en el Pleno extraordinario celebrado en noviembre, se tuvo que hacer una modificación de crédito utilizando el Fondo de Contingencia y dejándolo a cero para afrontar el pago del suministro de energía eléctrica. La partida destinada a ello en el presupuesto municipal estaba dotada con 310.000€. Con esta modificación, ya vamos por 917.294,12€.

En esta subida histórica de la luz, el Ayuntamiento lo tiene muy fácil. Si no tiene dinero para pagar el suministro, modifica el crédito y lo quita de otra partida. Los ciudadanos con dificultades para pagar el suministro no pueden sacarlo de otro sitio. Nos gustaría escuchar al Gobierno de izquierdas de Rivas, exigir al Ejecutivo de Sánchez que tome medidas reales y efectivas para rebajar el precio de la factura de la luz.

Las consecuencias del desgobierno, las pagamos todos. No entendemos el triunfalismo insensible del Gobierno con el precio de la luz en máximos históricos. Sánchez nos sale muy caro.

Janette Novo, Partido Popular de Rivas