Mujeres y raíces. Recital poético en la naturaleza.

En la soledad mañana del domingo último, pudimos disfrutar de un magnífico recital poético, y más si cabe de una charla magistral sobre distintas especies de árboles de los que se encuentran plantados en el Arborétum de Rivas.

La actividad estaba organizada por la concejalía de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento de Rivas, en colaboración con la asociación Verso Abierto.

El acto consistió en un recorrido por el Arborétum, el jardín botánico de Rivas, parándonos, de una en una, en especies previamente seleccionadas y dos expertos, Gus Bonilla, escritor y jardinero en Arganda, y Victoria Olaya, jardinera por opción y trabajadora en el jardín del Retiro de Madrid, ambos amigos y muy vinculados a Rivas, nos iban contando las características de cada especie, sus propiedades naturales, usos, aplicaciones medicinales, etc. Y entre una explicación y la siguiente, un vecino o vecina intervenían leyéndonos un poema referido a la relación entre la mujer y la naturaleza, la ciudad, su interrelación con el entorno, las raíces, la fertilidad… Todo ello en un ambiente de máxima expectación de los/as presentes y en un marco ambiental incomparable como es el Arborétum.

La última lectura poética la hicieron dos alumnas del IES Julio Pérez.

La conducción del acto corrió a cargo de Victoria Olaya, que la hizo fenomenal. Y en el inicio intervino la presidenta de la asociación Verso Abierto, Raquel Sánchez Mutiterno y la concejala de Cultura y Fiestas, Aida Castillejo, que también hizo la clausura del mismo.

Uno de los poemas que se leyeron fue el escrito por Lucía Calderón Gómez, profesora del IES Julio Pérez, que transcribimos a continuación:

Sé que vives en mi

Te siento en tu palmera

decorando con verdes infinitos mi salón.

Se que vives en ella,

como mujer que hunde

sus raíces en tierra.

Sé que vives en mi

y te plantaré un olivo

en cuanto pueda

Para que vivas también

en mi terreno,

alfombra de mi hogar.

Te siento también en otras plantas,

esas que trepan tan bellas

por tus libros,

pintando de color mi estantería

y acariciando el polvo

de mis días,

plagados de tristeza

por tu ausencia.

Sé que vives en ellos,

en tus plantas hermosas

y tus libros perfectos,

sé que vives en mi,

como vives en todo lo que veo,

desde el principio al fin.