Madrid reordena las urgencias: cierra las 37 de los centros de salud y abre 17 puntos de atención continuada, siete sin médicos

La Consejería de Sanidad anuncia un cambio de modelo en las urgencias extrahospitalarias sin haberlo debatido con los sindicatos, que se oponen al nuevo plan

La Comunidad de Madrid cambia el modelo de las urgencias extrahospitalarias tras pasar el pico más alto la pandemia de coronavirus. Después de que el 22 de marzo de 2020 cerrara los 37 Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) para reubicar a los profesionales sanitarios, ahora ha decidido que esos centros desaparecerán del todo y que, en su lugar, abrirá 17 puntos de atención de urgencias, 10 de ellos con médicos y siete solo con enfermeras. La palabra que ha preferido utilizar el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz-Escudero, ha sido la de “reorganizar” los servicios de urgencia hospitalaria. Para los sindicatos, sin embargo, es un cierre en toda regla y un paso más en el desmantelamiento de la atención primaria. Los sindicatos se han enterado del plan justo después de su presentación a la prensa este lunes, en la mesa sectorial, cuando se suponían que iban a debatir la propuesta que les han presentado como cerrada.

“Lo que pretendemos con esta reorganización de la urgencia extrahospitalaria es permitir que los recursos que tenemos fuera del ámbito hospitalario nos permitan dar una respuesta, valorando especialmente los datos que se habían producido desde el año 2019″, ha explicado Escudero sobre el nuevo mapa que va a poner en marcha la región madrileña una vez pase el verano. Según el consejero, para diseñar el plan se ha elaborado un estudio técnico previo, en el que se han tenido en cuenta criterios de actividad, geográficos, poblacionales y de ausencia de un hospital cercano.

En definitiva, 20 de los SUAP cerrarán la persiana para siempre. Y 17 se mantienen, pero en condiciones diferentes. Habrá 10 centros de atención continuada (PAC) que contarán con médicos, enfermeras y técnicos en emergencias sanitarias o celadores que se localizarán en los distritos madrileños de Arganzuela, Villa de Vallecas, Ciudad Lineal y Latina; y en los municipios de Alcobendas, Colmenar Viejo, Fuenlabrada, Pinto, Rivas-Vaciamadrid y Tres Cantos. Y, aunque ya no se denominarán SUAP, se ubicarán en sus mismas dependencias, puesto que son instalaciones ya conocidas por la población. El horario será de lunes a viernes de 20.30 a 8.30 y los sábados, domingos y festivos estarán abiertos las 24 horas.

Además de esos 10 centros con médicos, habrá otros siete PAC, pero solo con cuidados de enfermería programada, es decir, siempre que el paciente tenga una cita previa para realizarse curas o pinchazos que necesite también durante los fines de semana y festivos entre las 8.30 y 20.30. ¿Qué significa eso? Que los ciudadanos no podrán acudir a esos centros en caso de urgencia. Los profesionales que trabajarán ahí serán enfermeras y técnicos de emergencias sanitarias del Summa 112 y estarán ubicados en centros de Chamberí y Hortaleza (Madrid) y en Alcorcón, Las Rozas, Leganés, Móstoles y Torrejón de Ardoz.

Por tanto, a partir del próximo otoño Madrid contará con 64 puntos repartidos por la región, entre ellos los 40 de las zonas rurales, los denominados Servicios de Atención Rural (SAR) que ya estaban en funcionamiento.

Escudero ha argumentado esta “reordenación” con datos obtenidos por un estudio en 2019, de antes de la pandemia, cuando Madrid atendió en las urgencias extrahospitalarias a 400.000 madrileños. “El análisis de los datos nos dice que el 77% de esa actividad era demorable y el 33% restante requería realmente de una urgencia”, ha insistido. “Hay que recordar que los madrileños siempre tienen la posibilidad de poder acudir, para cualquier tipo de consulta, al (teléfono) 112″, ha dicho Escudero.

Mientras el consejero presentaba el plan ante la prensa junto a Jesús Vázquez, director general Asistencia Sanitaria de Madrid, los representantes sindicales en la Mesa Sectorial de Sanidad (Satse, CC OO, UGT, Amyts y CSIT-UP) esperaban para poder debatir con la Administración qué iba a pasar con las urgencias extrahospitalarias. “Es todo un teatrillo”, ha dicho Julián Ordóñez, portavoz de Sanidad de UGT, que ha lamentado que ellos se enteren después, con la decisión ya tomada. Las primeras impresiones, en todo caso, han sido de rechazo frontal de los cinco sindicatos por algo que no es “reorganización” sino un “cierre” de los servicios de urgencias de los centros de salud y una “reubicación forzosa” de sus profesionales.

CC OO recuerda que ha presentado un recurso contencioso-administrativo precisamente por eso, por el traslado forzoso del personal del Summa 112 en marzo de 2020 al Hospital Enfermera Isabel Zendal (HEIZ), porque “vulnera derechos fundamentales”. Mariano Martín-Maestro, portavoz de CC OO, ha criticado tanto la falta de negociación como el modelo “de descapitalización de la sanidad pública”.

“La consejería vuelve a imponer su plan sin negociación con los representantes sindicales”, se ha quejado el sindicato, que ha insistido en que Escudero “pretende cerrar para siempre casi el 75% de las urgencias de atención primaria que existían antes y que permitían descongestionar de casos no tan graves las urgencias de los hospitales, ahora colapsadas”.

Ordóñez, de UGT, recuerda además que “las medidas ignoran las necesidades de la población, el desprecio de los profesionales, y van en contra de lo que entendemos que debe ser una atención sanitaria segura y de calidad”. Se trata, insiste, “de un recorte intolerable”. Y remata: “Anuncian que abrirán un pequeño número de SUAP, apenas 10 de los 37, y un número añadido de dispositivos sin personal médico, otros siete, modelo que parece quieren poner de moda y con idéntico procedimiento al publicado días atrás en atención primaria”.

Para Ángela Hernández, secretaria general del sindicato médico Amyts, también presente en la reunión con la consejería, “esto es un parche”. Considera además que “puede producirse una salida de facultativos de nivel asistencial al cambiarles de forma forzosa las condiciones”.

La consejería no ha respondido a esa cuestión a la prensa, de hecho, y ha asegurado que eso sí lo debatiría con los sindicatos. Pero tampoco se ha producido el debate de la cuestión laboral. El consejero les ha anunciado a los sindicatos que se va a publicar en los próximos días un listado con la antigüedad de cada profesional afectado, para que participe de forma obligatoria, en un proceso de movilidad. Si no participa en ese proceso, la obtención del destino se realizará por asignación directa de la gerencia del Summa 112.

La decepción sindical es total. Los representantes pensaban que tendrían voz para discutir un nuevo plan para las urgencias extrahospitalarias. También para decidir el destino de los profesionales. Pero no han tenido ni voz ni voto. Se han encontrado con el plan ya hecho. Y, lo que es un fallo de tacto aún peor, anunciado con anterioridad a la prensa. Las relaciones están completamente rotas.

 Berta Ferrero – El País