La otra semana, concretando, el último día de mayo, en el que antiguamente, antes de ser España un estado laico, se iba “con flores a María”, nuestra Comunidad Autonómica nos regaló una nota de prensa en la que textualmente, dice “Pretenden cambiar el mundo de Sofía por el mundo de Sánchez a través de la educación”.

¡Vaya, pensamos, ahora que parece ser que los libros de texto iban a poner negro sobre blanco que Franco fue un golpista (86 años desde que rompió las urnas), lo van a revisar!.¡Que mala suerte!, je,je,…

Bueno, en realidad, es que no sabíamos, bien, por nuestra formación en colegios públicos de toda la vida, de la concreción de esa “vaina” o gracieta literaria. No sabemos si la nota de prensa se refiere al mundo de Sofía, reina emérita y a sus problemas convivenciales de esposa resiliente, o al libro didáctico filosófico de Jostein Gaarder, esa obra que trata de responder a preguntas trascendentales como: ¿Quiénes somos? ¿Por qué estamos aquí? ¿Existe el libre albedrío o estamos determinados por el destino? No se puede tener la sensación de existir sin tener también la sensación de tener que morir. De la misma manera, resulta igualmente imposible pensar que uno va a morir, sin pensar al mismo tiempo en lo fantástico que es vivir. Todo lo que existe tiene que haber tenido un principio… ¡¡Arrgg, mucha tela para nuestro corto talle!!

En fin, que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado que el Gobierno autonómico revisará de “forma pormenorizada y urgente” el contenido de los nuevos libros de texto para el próximo curso 2022/23 a través de un plan especial que llevará a cabo el Servicio de Inspección Educativa autonómico. El objetivo es evitar “el adoctrinamiento” en las aulas… ¿?. Nada, pues que aproveche la “tontá”. Y a gastar el tiempo, que parece que sobra.

Nosotros desde aquí, abogamos porque la presenten de candidata a las elecciones generales para que se mida y arregle con el mundo de Sánchez y que deje el puesto autonómico a alguien que se preocupe de nosotros, los madrileños de andar por casa con parpusa y zapatos limpios, pero sin afán de ser los mejores hispánicos, y los que mas larga la tienen (la corbata), que no queremos ir de Madrid al cielo en transporte alguno, aunque sea gratis, y lo que queremos es que esta Comunidad sea simplemente un paraíso terrenal.

Y es que si viene otra, u otro, podrá, ese alguien, escuchar a los taxistas que estos días se quejan en la calle de que se acaba su estirpe y pasan al esclavismo o nos explica porque se han concedido el 68 por ciento de las licitaciones para favorecer la privatización de la sanidad a los “lobbies” sanitarios o porque no se investiga el tema de las residencias cuando todos sabemos que es Pablo Iglesias el que tiene la culpa de lo de las mascarillas de su hermano, y porqué Madrid es España y España es de…¡¡Socorro!!…

A los cigüeños/as nos está afectando mucho, ¡cantidá!, si lo de la Luna, colegio eternamente en construcción, va a terminar en luna llena o va a estar en menguante y creciente con alevosía perniciosa. Y no olvidamos, por mor de esas criaturitas que entre barracones y geles se nos están maleando en “raro”, ese colegio nuevo que queríamos dedicar a una maestra de la ciudad con cariño amoroso de sus vecinos y vecinas y que no se termina de hacer ladrillo y sustentación aunque nos lo hayan transmutado en hispanidad verdadera y rojigualda brillante.

¿Será esto un tránsito a la defensa de la unidad española a través de la educación?, ¿Podremos tener el colegio construido antes de que la guerra de Ucrania nos obligue a reinventar la mili?, ¿Podremos llevar a los peques a ese cole antes de que la gasolina nos obligue a colapsar los carriles bicis y los patinetes nos rodeen con vehemencia?…

Todo se andará dijo un cojo, y contestole con un ya se verá, un ciego.

Salud y comunicación desde EL PREGONERO, programa informativo de Radio Cigüeña.

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