Me he quedado anonadado viendo las imágenes del Colegio Mayor Elías Ahuja, vociferando frente al Colegio Mayor Santa Mónica. (Madrid, Octubre 2022. Universidad Complutense)

El colegio Elías Ahuja, desde el que se vociferaba, es un centro académico de lo más elitista; gestionado y dirigido por los Reverendísimos Padres Agustinos, lo que le añade aún más caché.

En fin, anonadado, con las imágenes.

Más anonadado me he quedado, escuchando el audio de un descerebrado con carnet de estudiante.

PUTAS, NINFÓMANAS. SALID DE LAS MADRIGUERAS.

Momento en el cual, decenas de compañeros, todos machos ibéricos, jaleaban el slogan.

¡Pero aún me quedaba lo peor!

Lo peor fue cuando escuché a algunas alumnas del Colegio Mayor Santa Mónica justificar los exabruptos de sus vecinos de enfrente, alegando que es que era UNA TRADICIÓN.

Pasé a estar de anonadado a estar ojoplático.

Esto de la tradición, vale para todo. Ahí tenemos al Toro de la Vega, o como torturar a un animal, hasta matarlo.

Hasta el año 2002, la tradición llevaba a unos jovenzuelos desalmados a lanzar una cabra desde el campanario, en un pueblo de Zamora. ¡Una tradición en honor a San Vicente Mártir!

Esto de las tradiciones, es la pera.

En el África Subsahariana, la ablación del clítoris es también una tradición. Debemos entenderlo, si los provenientes de esa zona, lo practican en este país.

Yo, no obstante, a todos estos tradicionalistas, les aplicaría una muestra de la tradición de la Brigada Político Social Española. Un cuerpo policial, afortunadamente extinguido, algo después de la muerte del sátrapa de El Pardo.

Hasta entonces, la BPS, aplicaba a los detenidos unas sesiones de cariño-terapia, en algunos casos memorables. (Enrique Ruano, 1969, por ejemplo)

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En fin, es LA TRADICIÓN.

Igual el insulto a las alumnas del Santa Mónica, se podría cambiar por algo así, probablemente algo soez, pero menos hiriente, y quizá con más gracia:

MACIZAS, BUENORRAS; AQUÍ ESTÁN VUESTRAS PORRAS

O bien: VECINAS DE ENFRENTE; UN POLVO NUEVAMENTE.

Quizá no sea de lo más elegante, igual se podría sustituir por gritar algo quizá más objetivo:

VECINAS ESTUDIANTES; NO OS JUNTÉIS, CON MALEANTES

Pero igual me equivoco, pues yo nunca he estudiado en un colegio mayor.

A mí me educaron frente a un colegio de pago.

José M. Castán