Desde el Partido Comunista de España (PCE) volvemos a mostrar nuestra solidaridad con el pueblo cubano que viene sufriendo un criminal bloqueo por parte de Estados Unidos. Todos los países del mundo hemos sufrido las consecuencias de la pandemia, pero Cuba ha visto incrementadas sus dificultades por el bloqueo económico, comercial y financiero. En los últimos años, la administración Trump endureció con 240 nuevas medidas, que no han sido derogadas por la administración Biden, y que junto a la pandemia y la falta de turismo (sector principal económico de la isla) llevan a Cuba a una situación que sólo puede ser solucionada con el cumplimiento de las Resoluciones de Naciones Unidas para la derogación del bloqueo

En el mes de abril nos sumamos a la campaña realizada por la ONG Sodepaz para la compra de jeringuillas, agujas y otros insumos necesarios para la vacunación del COVID19 en Cuba. Cuba estaba en disposición de tener varias vacunas propias, las cuales ya han pasado a las últimas fases pudiéndose usar y siendo las primeras vacunas creadas y producidas en América Latina.

El bloqueo tiene una función clara, impedir que el pueblo cubano pueda desarrollarse en base a sus principios de justicia social. El bloqueo supone una injerencia externa en clave de guerra imperialista de baja intensidad ejercida por EEUU, que lleva a la pérdida de millones de euros cada año. El pasado 23 de junio la Asamblea General de la ONU volvió a mostrar su condena a dicho bloqueo ilegal, con dos únicos votos en contra (EEUU e Israel).

El presente y futuro de Cuba debe ser decidido por el pueblo cubano, como lo ha hecho en el pasado. En el referéndum de Constitución de 2019 participó 84% de la población con un apoyo de casi 7 millones de cubanos a dicha reforma.

Las protestas de la semana pasada se han producido en un contexto de pandemia COVID que ha supuesto grandes esfuerzos materiales; el impacto en la economía cubana de la falta de turismo y divisas; y la agudización de las medidas del bloqueo aprobadas por Trump (limitación envío remesas, combustibles,…). La semana pasada Cuba llegó a un máximo de 47 personas fallecidas diarias por COVID. En total la COVID ha provocado 1.537 muertos. Es decir, una incidencia de 139 fallecidos por millón de habitantes (se trata de una de las cifras más bajas del mundo) frente a 1.709 en España, 1.849 en USA o 2.542 en Brasil.

Cuando se produce el repunte en la provincia de Matanzas, aunque muy alejado de las cifras que manejamos el resto de países, se produce una campaña de injerencia externa vía redes sociales, con el hashtag  #SOSCuba y #SOSMatanzas. El primer tweet lo hizo una cuenta con bandera de España poniendo más de mil tweet entre el día 10 y 11, y automatizando RTs poniendo más de 5 por segundo. Este hashtag se relaciona inmediatamente con la petición de intervención o corredor humanitaria. En derecho internacional un corredor humanitario significa “pasillos establecidos con la finalidad de facilitar la circulación, libre de ataques armados, de los convoyes humanitarios así como las víctimas de los conflictos armados y el personal humanitario”. Evidentemente el Gobierno de Cuba rechazó este tipo de medida vinculada a desinformar en el exterior y crear las condiciones para una intervención militar externa. Recordemos las “maravillosas” intervenciones humanitarias en Afganistán, Libia, Yugoslavia, Irak o Siria por poner unos ejemplos.

Frente a las horas que han dedicado televisiones y medios de comunicación a Cuba, nos encontramos casi un silencio vergonzante sobre Haití donde se ha asesinado a tiros por mercenarios a su Presidente; o los asesinatos sistemáticos a activistas y manifestantes en Colombia (más de 1.600 asesinatos desde 2006, un activista asesinado cada 36 horas). Frente a supuestas intervenciones humanitarias se deja de hablar del bloqueo, que ha impedido por ejemplo el año pasado la transferencia de dineros a Suiza para la compra de respiradores.

Cuba a pesar del bloqueo ilegal ha conseguido estar en la tabla alta que realiza la ONU sobre Índice de Desarrollo Humano. El IDH está dividido entre países con un índice muy alto, alto, medio y bajo. Cuba está entre los primeros países con índice alto, y ocupa la posición 70 de 189 (a cuatro posiciones de índice muy alto), algo impensable para la mayoría de países del mundo. ¿Cómo estaría Cuba sin bloqueo? ¿Si su sistema socioeconómico es tan ineficaz por qué es necesario bloquearlos?

Desde el PCE de Rivas hacemos un llamamiento a la solidaridad internacional con el pueblo cubano. Organicémonos contra el bloqueo si realmente queremos ayudar al pueblo de Cuba ante las necesidades que tienen para enfrentarse a la pandemia. No permitamos que EEUU y los medios de comunicación nos marquen de forma torticera la agenda. Hay 119 países con un IDH más bajo que Cuba y nunca se habla de ellos al nivel de Cuba. Ha habido multitud de movilizaciones en Cuba apoyando la Revolución Cubana más masivas que las opositoras que no nos muestran en los medios de masas. No nos dejemos engañar.

¡La solidaridad es la ternura de los pueblos!

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