Nos gusta Rivas. Quienes vivimos aquí sentimos mucho orgullo de la ciudad que se ha ido creando desde sus orígenes y de cómo hemos heredado esa forma de hacer una ciudad referente en políticas municipales que defienden el interés común y el bienestar de la gente. Por ello, no es de extrañar que en los últimos años, muchas familias hayan elegido a Rivas como su hogar por la calidad de sus servicios públicos.

No se trata de desandar lo ya andado, sino de seguir caminando hacia una ciudad del siglo XXI. Hoy nuevas realidades como la crisis del cambio climático o la sanitaria nos atraviesan y nos empujan a pensar cómo adaptarla a los nuevos tiempos. A veces toca tomar decisiones valientes para adaptarnos a estas nuevas situaciones a la par que se refuerzan los servicios públicos que nos salvan.

Ahora tenemos el reto de definir el modelo de ciudad que queremos para las próximas décadas. Rivas tiene que seguir siendo sinónimo de progreso, innovación y modernidad. Esta es la tarea. Y debe de hacerse como tradicionalmente hacemos las cosas en Rivas: desde la participación, contando con todas y cada una de las mentes y de las manos que conformamos nuestra ciudad.

Sin embargo, hay algunas cuestiones que no dependen del Ayuntamiento, como la falta de infraestructuras educativas públicas, que no solo merece Rivas, sino que se necesitan. Una situación que nos ha llevado a un estado de emergencia educativa con nuestros centros colapsados: superando con creces el número de alumnado y reconvirtiendo en aulas espacios destinados a otros usos. Un hecho que ha puesto de manifiesto aún más la pandemia.

Hemos dado pasos para posicionarnos como un polo de actividad e innovación y es necesario consolidar este escenario. Si no queremos ser una ciudad de ladrillo necesitamos buscar otras fuentes de ingreso que sigan ayudándonos a mantener los servicios públicos pero también es una oportunidad para rediseñar nuestros espacios. Podemos ser una ciudad con más parques, con más zonas verdes y de encuentro vecinal. Una ciudad en la que en cada calle sucedan cosas que nos sigan empujando a construir esa Rivas desde la experiencia de quienes vinieron primero.

Desde mi grupo municipal tenemos claro para qué estamos en las instituciones. Y  es una prioridad hacer de nuestra ciudad un lugar aún más habitable. Un ejemplo reciente de que hay otra forma de cuidar la ciudad es el Plan de Movilidad Escolar Sostenible y Segura en los entornos escolares que protege la salud de nuestros niños y niñas, mientras se recuperan espacios para el disfrute de las familias. Una medida que recogen también grandes ciudades del mundo como Londres, París y Barcelona.

Rivas es el resultado de un esfuerzo compartido. Y queremos que siga siendo así. Tenemos un proyecto de ciudad que viene de lejos y, con humildad y convicción, ponemos el foco en los próximos años, desde lo colectivo, para seguir avanzando en los retos que tiene Rivas por delante. Seguiremos avanzando para construir el futuro de nuestra ciudad. Te invito a compartir este nuevo camino, vente.

Aída Castillejo, portavoz del Grupo Municipal IU Rivas-Equo-Más Madrid

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