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OPINIÓN

El eurodiputado comunista que hizo pellas

Odio y discriminación, con nuestro dinero no

La izquierda y la extrema izquierda de Rivas Vaciamadrid, siempre agraviada y victimizada, dice que desde el Partido Popular les señalamos. En su tiranía ciertas cosas no pueden decirse, ciertas ideas no pueden expresarse y ciertas políticas no pueden proponerse.

Nos quieren callados, pero desde el PP lo que estamos haciendo es denunciar la mala utilización que se está haciendo del presupuesto municipal y poniendo en conocimiento de todos los vecinos el uso poco ético y totalmente reprochable de los recursos públicos con la excusa de una falsa solidaridad.

Cuando decimos que muchas asociaciones están politizadas, a riesgo del escarnio y los insultos a que nos somete la izquierda radical ripense, es porque ciertamente están manipuladas y controladas por los partidos con representación en el ayuntamiento, con el objetivo de garantizar su permanencia en las instituciones.

Empecemos por la Asociación Payasos en Rebeldía, que lleva años recibiendo del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ingentes cantidades de dinero que no quedan debidamente justificadas.

En las últimas elecciones municipales de 2023, IU-Más Madrid-Verdes Equo concurrió con una lista de la que formaba parte el representante de la Asociación Payasos en Rebeldía. En el PP, que somos muy mal pensados, creemos que desde el Gobierno municipal agradecen y premian a sus amigos y colegas de partido. Así es como se construyen su aldea gala.

No solo cuestionamos el convenio con esta asociación atendiendo a la falta de ética del Gobierno al conceder subvenciones a los miembros de su lista electoral, lo hacemos también porque esta asociación no ha sido capaz de justificar documentalmente los recursos que le fueron transferidos, y no existe la certeza de cuál ha sido el destino final de los mismos.

Esta asociación designa como contraparte en Palestina a Lajee Center, que es la destinataria final de la transferencia de Payasos en Rebeldía, quien previamente la recibió del Ayuntamiento de Rivas. Resulta que Lajee Center siendo un centro cultural, es quien factura el alojamiento, la comida, el transporte, el sueldo del entrenador y el alquiler de la escuela de circo. Desconocemos quién ha prestado todos estos servicios en realidad, pero lo que queda claro es que un centro cultural no tiene capacidad para ello.

Lajee Center, según dice el propio convenio de colaboración, es “un centro cultural creativo de base comunitario que trabaja con las nuevas generaciones de palestinos mientras continúan su lucha por la justicia y los derechos para Palestina y todos los palestinos”, y ademásreconoce abiertamente ser “signatario activo del llamado palestino de 2005 al boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra el régimen israelí”.

En el año 2016, el Pleno del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid aprobó una moción en la que promovía el boicot, la desinversión y las sanciones a Israel, moción que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló y les obligó al pago de las costas procesales.

Al firmar un convenio con Lajee Center y financiar su actividad, el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid está violando la sentencia del TSJ y colaborando activamente con quienes participan de la campaña BDS.

En el programa del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, presentado en el año 1920, se hablaba de separar a los judíos de la sociedad aria, así como de abolir todos sus derechos y libertades. Este principio político de los nacionalsocialistas fue acompañado de propaganda antisemita que incitaba al odio y que culminó en las leyes raciales de Núremberg y en los campos de exterminio de la llamada ‘solución final’. Es deseo de todos los demócratas que capítulos tan oscuros de la historia de la humanidad no vuelvan a repetirse jamás.

Por eso, rechazamos la existencia de asociaciones que, bajo supuestos principios humanitarios, lo que hacen es sumarse a campañas judeófobas o transmitir a la sociedad el antisemitismo moderno, asociaciones que se nutren de dinero público de todos los españoles y, en este caso concreto, de los ripenses.

No se puede contratar o beneficiar a entidades que incurran en prácticas vinculadas con el repugnante antisemitismo, que persigan deshumanizar, criminalizar, discriminar y excluir aIsrael, sus empresas, actividades y ciudadanos. El odio y la discriminación, con nuestro dinero no.

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