En el Pleno del pasado mes de mayo, se aprobó con los votos de toda la izquierda municipal una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para la puesta en valor de las zonas verdes del municipio, pero en realidad el objetivo de esta modificación ha sido legalizar lo ilegal.

Resulta que el Ayuntamiento construyó de forma ilegal en una zona verde, sin modificar el PGOU, el Centro Integral de Protección Animal (CIPAR) ubicado en la avenida de la Técnica, 12-14.

Un grupo de empresarios, cuyas instalaciones están próximas al CIPAR, interpuso un recurso contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento y el juzgado en primera instancia les dio la razón. El Ayuntamiento apeló el fallo judicial, pero una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid notificada el 17 de junio desestima el recurso, confirmando la resolución apelada e imponiendo las costas procesales al Consistorio.

Las condiciones de uso de los espacios libres y zonas verdes, bajo las que se construyó el CIPAR, establecen que los usos compatibles son “kioscos de bebidas, refrescos, etc., equipamientos públicos culturales, deportivos y espectáculos”.

Una vez construido el CIPAR con infracción de la normativa urbanística, y con una sentencia judicial en contra del Ayuntamiento, en el Pleno del mes de mayo se ampliaron los usos compatibles, añadiendo a los ya existentes, “los que permitan completar las actividades propias de ocio y esparcimiento colectivo y de protección y puesta en valor del medio ambiente, tales como educativos, sanitarios ejercidos sobre animales y fauna…” y aquí tenemos ya incluido el CIPAR.

En resumen, con el bonito título de la puesta en valor de las zonas verdes del municipio, el Ayuntamiento regulariza a posteriori la construcción ilegal de un Centro de Protección Animal en una zona verde de Rivas.

Y todo este proceso no ha salido barato a los vecinos, no. Para hacer la modificación puntual del PGOU, se contrató a Ezquiaga Arquitectura, Sociedad y Territorio, S.L. por importe de 67.760 euros.

La empresa fue contratada para realizar los trabajos de redacción de la modificación puntual nº 3 del PGOU en el ámbito de la zona verde ubicada en la avenida de la Técnica 12-14, como consta en el contrato que le fue adjudicado.

Es escandaloso que hayamos tenido que pagar casi 70.000 euros a una empresa externa cuando han sido nuestros técnicos municipales los que han detectado una serie de errores en el trabajo presentado por la empresa, que de ninguna manera podían existir teniendo en cuenta el coste del mismo.

Por mencionar algunos de ellos, el primer documento que obra en el expediente, la Memoria que consta de 24 páginas, pone en el título “Revisión de Normas Subsidiarias de Villanueva de Duero”. También se hace referencia a que hay actividades universitarias en el municipio y se habla del Ayuntamiento de Madrid, no de Rivas Vaciamadrid.

En el documento de Accesibilidad Universal, los técnicos municipales pidieron a la empresa que actualizara las dimensiones de los itinerarios peatonales porque el itinerario adaptado no tiene un ancho mínimo de 1,20 metros, es de 1,80.

En el Informe de Impacto por Razón de Género, Infancia, Adolescencia, Familia y LGTBIQ hay erratas, como la que se refiere al Ámbito Hipódromo de la Zarzuela y no a Rivas Vaciamadrid.

En la Propuesta de Ordenación, en varios de los planos, el itinerario peatonal previsto atraviesa parcelas residenciales, y debe discurrir por aceras y zonas verdes.

En los planos de la Calificación Vigente, no aparece la trama de la M-50 ni del AVE y todas las tramas de los planos son confusas, por lo que recomiendan los técnicos que sería mejor tramar con colores opacos de más contraste cromático.

No se puede legalizar lo ilegal y 70.000 euros de todos los vecinos es mucho dinero para intentar enmendar, con un documento que en algunas de sus partes era un “copia y pega”, el hecho reprobable de que el Ayuntamiento, que debe caracterizarse por su ejemplaridad, haya construido en zona verde cuando el PGOU no lo permitía.

Janette Novo Partido Popular de Rivas