El Tribunal Supremo ha declarado nula la decisión de una cafetería que prohibía a sus empleados aceptar propinas, al entender que ello constituye una modificación sustancial de condiciones de trabajo en perjuicio del trabajador.

La sentencia no solo permite a los trabajadores continuar recibiendo propinas por parte de la clientela   sino que obliga a los trabajadores a no excluir o discriminar a los empleados temporales.

El Supremo estima el recurso argumentando que el tribunal inferior que avaló el cambio había deducido del carácter extrasalarial  de la propina la imposibilidad de que la misma constituya u na condición de trabajo cuya alteración deba sujetarse a las reglas marcadas en el Estatuto de los trabajadores.

El Supremo puntualiza que la empresa puede acordar válidamente la prohibición de que su plantilla sea gratificada por la clientela, por así derivar de su poder de organización y dirección (arts. 1.1 y 20.1 Estatuto de los Trabajadores), pero  cuando esa posibilidad de ganancia económica  preexiste ha de seguir el procedimiento fijado al efecto por el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.

La sentencia ha contado con el disentimiento y voto particular discrepante de uno de los magistrados , que considera que debió desestimarse el recurso al considerar que el empresario podía tomar su decisión sin necesidad de acudir al procedimiento previsto en el artículo 41 ET,  porque se trataba de una condición de la relación con sus clientes y porque los efectos de tal decisión sobre los trabajadores fijos era de escasa cuantía y trascendencia, lo que impedía su  consideración como modificación sustancial.

Además, este magistrado acertadamente señala que el hecho de que la decisión empresarial, (situada en el ámbito de sus relaciones mercantiles con clientes y de su política comercial) pudiera conllevar un perjuicio para los trabajadores  ,ello solo implicaría la necesidad de compensar tal perjuicio a través de la negociación  y el acuerdo.

 Ernesto Prieto(Abogado)